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lunes, 29 de agosto de 2016

Lactancia materna y deporte

Es importante practicar una actividad física saludable, hecha “a medida” de la mamá que da el pecho. Veamos cuáles son los ejercicios más adecuados. 
La actividad física se puede combinar perfectamente con la lactancia materna siempre y cuando sea moderada y suave: en este caso, el ejercicio no altera la calidad de la leche, por lo que sus beneficios se mantienen intactos. De esta forma, puedes estar tranquila porque el deporte te permite quemar los quilos de más ganados durante el embarazo a la vez que no altera la calidad de la leche.

¿Qué debes evitar?
• Las actividades demasiado agitadas. Debes regularte controlando tu ritmo cardíaco, que debe alcanzar una frecuencia ideal para hacer que consumas oxígeno, evitando, a su vez, la acumulación de ácido láctico.
• Las actividades que requieran un gran consumo energético, como el tenis, el jogging o el esquí de fondo. Al dar el pecho albebé, ya “gastas” 400-500 calorías al día y no es conveniente que el deporte se convierta en una fatiga más.
• Los ejercicios que implican separar las piernas o que obligan a que estés sentada mucho tiempo (como la bicicleta) si has sufrido una episiotomía.

¿Qué debes hacer?
• A partir de las primeras semanas después del parto, puedes empezar a hacer los ejercicios para reforzar los músculos del abdomen. Recuerda que sólo puedes hacerlo si has dado a luz por vía vaginal (con o sin episiotomía). Si te han practicado una cesárea, debes esperar un poco más con el fin de evitar estirar demasiado la herida.
• Practicar ejercicios para reforzar los pectorales, independientemente del tipo de partoque hayas tenido.
• Practicar actividades aeróbicas y a la vez suaves como la natación o los paseos a paso rápido. Las actividades físicas más adecuadas durante la lactancia deben ser relajantes para mejorar así la lactancia.

miércoles, 20 de julio de 2016

Verano y embarazo, cómo sobrellevar el calor

El calor del verano es difícil de soportar para algunas personas, puede provocar cansancio, mal humor, desgana, agobio, etc., pero si a esto se le suma un embarazo, puede ser casi insoportable. Como siempre, hay truquillos que permiten sobrellevar la época estival,consejos que aunque el embarazo esté muy avanzado, combatirán las molestias que provoca el calor, pasando un verano más fresco.

Si debes salir a la calle, procura que sea en las horas de menos calor, por la mañana y por la noche, evita la luz directa del sol entre las 10 de la mañana y la 4 de la tarde, y si no queda más remedio, procura descansar de vez en cuando sentada en la sombra.

Si estás en casa y tienes aire acondicionado, no tendrás problemas, aunque también puede mantenerte fresca un ventilador. Abre las ventanas de la casa a primera hora de la mañana para que se airee, pero antes de que el calor empiece a apretar, ciérralas, baja ligeramente las persianas y corre las cortinas para que la casa se mantenga fresca.

Las prendas de vestir que utilices convendrían que fueran de tejidos finos y transpirables como el algodón, la seda o el lino, además, te mantendrás más fresca si las prendas no te quedan demasiado ajustadas. El calzado también debe ser fresco y cómodo, pues con el calor se inflaman los pies, así que tendrás que optar por la comodidad antes que por la moda.Para aliviar en la medida de lo posible la inflamación de las extremidades inferiores, nada mejor que el movimiento, si trabajas, aprovecha unos minutos de descanso para subir los pies, sentada en una silla o en un banco del parque, sube y baja los pies varias veces, si estás en casa podrás hacerlo varias veces al día.

Debes recordar que durante el embarazo, la piel es más propensa a las quemaduras y manchas que provoca el sol, siempre que salgas a la calle, deberás aplicarte un protector solar.

La ingestión de líquidos debe ser casi constante para evitar la deshidratación, además de mantenerte hidratada te refrescarán, así que cuando salgas a la calle, no olvides llevar una botella de agua o zumo de fruta.

Lo que hay que disminuir ligeramente es la sal en las comidas, pues ésta retiene líquidos y como consecuencia hay inflamación, lo que resulta muy molesto. Toma alimentos fríos como ensaladas, frutas, etc.

Cuando el cuerpo te lo pida, refréscate con una ducha de agua tibia o simplemente metiendo los pies en la bañera o piscina de agua fría. El calor puede fatigarte mucho, así que haz una pequeña siesta si puedes, una vez que hayas descansado te sentirás mejor.

La colaboración del futuro papá o la familia a la hora de realizar las tareas domésticas también será un gran alivio, no dudes en pedirle ayuda siempre que la necesites y sobre todo, que reine el buen humor.


viernes, 24 de junio de 2016

¿Cómo vuelven a la normalidad los genitales y el útero?

Después de dar a luz, los genitales y el útero van volviendo a la normalidad, poco a poco. Te explicamos cómo y cuánto tiempo tardarás en recuperarte totalmente.

Tres meses antes del parto, las hormonas empiezan a preparar el aparato genital de la mujer para que el niño salga. La vulva se hincha y la vagina empieza a dilatarse. Una vez el niño ha nacido, los genitales y el útero de la mamádeberán volver a la normalidad. Pero ¿cómo se producen estos cambios?

Una vez hayas dado a luz, durante las dos semanas posteriores, seguirás teniendo una sensación de hinchazón y "abertura" en la vagina que llegarás a percibir como una molesta pesadez. Pasados estos quince días, empezarás a notar una sensación de "vacío" en la vagina, provocado por el descenso de las hormonas.

Poco a poco, la vagina irá recuperando su tono y elasticidad hasta que, unos 40 o 50 días después de dar a luz, la sientas totalmente recuperada. También reaparecerá el moco cervical, que será una clara señal de que la secreción hormonal se está recuperando.

No sólo los genitales volverán a la normalidad. Durante el embarazo, el útero ha crecido considerablemente, ya que ha sido la cuna que ha acogido al bebé durante nueve meses. En el posparto, deberá recuperar su tamaño. El útero irá reduciendo su tamaño paulatinamente, gracias a una serie de contracciones abdominales, también conocidas como"entuertos" que ayudarán a devolverle  sus dimensiones originales (7-8 centímetros).

Al día siguiente del parto, el útero ya se ha reducido sensiblemente: mide entre 18 y 20 centímetros de largo y pesa alrededor de un kilo.

A partir del quinto día, el útero se reduce diariamente 1-2 centímetros, hasta llegar a pesar, hacia finales del puerperio, una media de 60-90 gramos. También el cuello del útero se recupera gradualmente, pasando de los 10-12 centímetros de abertura, necesarios para que el niño pueda pasar durante el parto, hasta los normales 3-4 milímetros.


jueves, 23 de junio de 2016

Primera regla después del parto

Acabas de dar a luz y quieres saber cuándo volverás a tener la menstruación? Resolvemos todas tus dudas.

Muchas mamás que ya han dado a luz a sus bebés se preguntan cuándo reiniciarán el ciclo menstrual. Esto no sólo sirve para tener la certeza de que todo ha vuelto a la normalidad, sino también para controlar la ovulación y los días fértiles, tanto para buscar otro embarazo como para evitarlo mediante los anticonceptivos adecuados.
- La primera regla después del parto indica que el aparato reproductor ha vuelto a la normalidad. Sin embargo, los ovarios todavía no funcionan perfectamente. Tienen que pasar algunos meses para que el ciclo recupere sus características habituales. Por este motivo, es normal que las primeras menstruaciones después del parto sean irregulares, así como que el flujo sea diferente al habitual.

- Alrededor del 40 por ciento de las mamás que recurren a la lactancia artificial y las que dan el pecho al bebé durante menos de un mes tienen la primera menstruación unas ocho o diez semanas después del parto. A los tres meses de dar a luz, el porcentaje asciende al 70 por ciento, mientras que, a los seis meses, llega al cien por cien.

- En cambio, las mamás que dan el pecho de forma exclusiva tardan más tiempo en reactivar el ciclo. El organismo produce prolactina, una hormona que garantiza la lactación continua, pero que, al mismo tiempo, bloquea el ciclo durante más tiempo. Según las estadísticas, el 35 por ciento de las mamás que optan por la lactancia materna menstruación unos tres meses después del nacimiento del bebé, mientras que el 65 por ciento reanuda el ciclo a los seis meses. Algunas mujeres pueden incluso tener su primera menstruación al cabo de 18 meses. Esta variabilidad depende del número de tomas, pero también del  apetito del pequeño. Si el bebé mama muy a menudo y durante mucho tiempo, la prolactina permanece constantemente elevada en el organismo materno, y el ciclo tarda un poco más de tiempo en reactivarse.


lunes, 20 de junio de 2016

Inteligencia emocional para mamás y papás

La inteligencia emocional se basa en gestionar y controlar las emociones, para evitar reaccionar de forma impulsiva y negativa, y hacerlo, por el contrario, de forma inteligente.

Elena Fernández, psicóloga especializada en el desarrollo y la aplicación de la inteligencia emocional, responderá a vuestras dudas sobre el control de las emociones de los padres y los . El objetivo de la inteligencia emocional es fomentar el control y la canalización positiva de las emociones, para utilizarlas de forma inteligente. Las reacciones de los padres, muchas veces, sometidos a un estrés diario diario considerable, pueden tener un reflejo negativo en los hijos, que acaban asimilando estas reacciones negativas y haciéndolas propias. Para saber más cosas sobre la inteligencia emocional, te ofrecemos este artículo, escrito por nuestra experta. Además, te invitamos a enviar tu consulta a la experta en inteligencia emocional.

¿Alguna vez te ha desbordado tanto un acontecimiento con tus hijos que reaccionaste impulsivamente y te sentiste incapaz de hacerlo mejor? ¿Quizá has sido presa del miedo, del enfado o de la tristeza actuando de una manera impulsiva o desproporcionada y complicando aún más la situación?

Pues bien, es posible encontrar una forma más efectiva para regular estos instantes, que a lo largo del día, quizá sean muchos. A partir de ahora, serán momentos llenos de oportunidades para empezar a trabajar personalmente aquellos aspectos por los que cada uno sufre, sabiendo que no son prácticos y, además, nos restan energía a diario.

Esta sección está destinada a los padresque quieren hacer de su día a día un motivo para avanzar y seguir construyendo. Los hijos pueden reflejar mucho de nosotros, de nuestras acciones: bien sean autoritarias o permisivas, dialogantes o sólo abiertas al monólogo. Todo ello influirá en su educación . Os damos la bienvenida a este RETO: Mirarnos por dentro y emprender acciones para seguir avanzando.

La inteligencia emocional significa que las emociones son necesarias y también su uso inteligente, generando los menores costes posibles (emocionales y relacionales).
Hay herramientas que nos ayudarán a ejercer un mejor conocimiento de las mismas, potenciará una regulación notable, porque en el fondo no son los hijos quienes nos desbordan, sino nosotros quienes no tenemos fomentado el . Por ahora no logramos canalizar las emociones que nos asaltan y realizar otras acciones. Nuestra edad emocional difiere mucho de la del DNI. La Educación Emocional está empezando a estar más presente y aún queda mucho por hacer para evitar quedarse en esa fase de analfabetismo emocional que a veces se plasma en frases como “no llores, que no es para tanto”, “no te enfades por lo que te he dicho” y otras tantas que se oyen en el día a día y a las que estamos acostumbrados.

Prohibiendo o negando las emociones, lamentablemente, no se avanza. Sólo aceptando su existencia y dando a todas la bienvenida, podremos recorrer este camino. Recordemos que las emociones básicas vienen con nosotros de regalo y tienen su función. Descubramos su utilidad en nosotros para poder transmitirlas dentro de esa hermosa normalidad a nuestros . Las emociones son ese arcoiris que brilla en nosotros y cada color es estupendo. Aprendamos a interpretar esa paleta de colores para pintar un cuadro que nos resulte hermoso y nos haga lo más felices posible.



domingo, 29 de mayo de 2016

La sexualidad en el hombre después del parto

Al igual que ocurre en el caso de la mujer, los hombres también experimentan cambios tras la llegada de un hijo. Aunque no sufren las complicaciones físicas que sufre su pareja, sí se ven arremetidos por la montaña rusa emocional, el cansancio y las preocupaciones típicas de este período.

Dentro de esta vorágine es frecuente que su vida sexual se vea aparcada durante un tiempo y se centre en el cuidado y bienestar de su pareja y de su hijo.

Sin embargo y aunque no suele ser frecuente, a veces esta falta de interés sexual, sobre todo si se mantiene semanas o algunos meses, puede ser fuente de preocupación en el padre,que desconoce cómo puede afectar el nacimiento a su propia sexualidad. Si ése fuera el caso, es importante que entienda que lo que está experimentando es normal, una reacción de entre las muchas que puede experimentar durante este período.

Distintas posibilidades…. distintos padres

Aunque cada padre puede vivir este período de manera diferente, algunas veces se dispara la preocupación cuando sienten algo que no consideran “normal”. Aquí se recogen algunas de las situaciones que pueden darse durante el puerperio.

No te sientas culpable si:

No te sientes sexualmente motivado Al igual que la madre el padre también es frecuente que vea disminuido su deseo sexual durante un tiempo. No sólo por la preocupación y las nuevas responsabilidades, sino también por el descenso de la testosterona, la hormona responsable del deseo y el impulso sexual. Desde un punto de vista evolutivo, este descenso favorecería la protección y el cuidado de su progenie.

Por el contrario, tu deseo sexual está en pleno auge Eso no significa que seas un mal padre o un egoísta. Tu pareja agradecerá sentirse deseada, mientras no la presiones y respetes el tiempo y el ritmo que ella vaya marcando.

El deseo sexual de tu pareja resurge antes que el tuyo Cada persona tiene su propio ritmo y cada pareja es diferente. No podemos predecir cuándo o cómo volverá el deseo o se reanudará la vida sexual. Mientras haya respeto y entendimiento no habrá problemas en la relación.

En los primeros días de lactancia experimentas sensaciones diferentes con respecto a los pechos de tu pareja, ahora fuente de alimento de vuestro bebé. Los pechos son una de las zonas de la mujer que más atrae sexualmente al hombre. Al principio de la lactancia, algunos hombres pueden experimentar la sensación de que han adquirido una finalidad más práctica que sexual. Con los días esta sensación irá remitiendo y podrás comprobar que ambos fines no son excluyentes.

En algún momento necesitas hablar de algo relacionado con vuestra vida sexual La comunicación es fundamental en la pareja. Escuchar las emociones y sentimientos del otro ayuda a comprenderle y favorece la intimidad.

Al reanudar las relaciones sexuales la mujer experimenta alguna molestia o dolor o tú tienes dificultades en la erección Sois vosotros los que vais marcando vuestro propio ritmo. No pasa nada si las primeras veces no se da un encuentro sexual muy satisfactorio. Cuestión de tiempo.


sábado, 28 de mayo de 2016

Anticoncepción postparto

Aunque durante el período que dura la lactancia no es probable quedarse embarazada, debido al efecto de la prolactina, lo cierto es que no es imposible. Tampoco se puede saber cuándo tendrá lugar la primera ovulación ni la primera menstruación. Por lo tanto es altamente recomendable que se utilicen métodos anticonceptivos cuando se retomen las relaciones sexuales.

Si bien es cierto que existen muchos métodos anticonceptivos no todos son recomendables mientras la madre siga amamantando a su hijo. Para elegir el que más se ajuste a sus necesidades, deberá hablar con su médico y ambos decidirán el más idóneo.


viernes, 27 de mayo de 2016

La sexualidad en el postparto

Una de las preocupaciones que con mayor frecuencia aparece tras dar a luz es la de cuándo retomar la actividad sexual. Tener información sobre la sexualidad en el postparto ayudará a la pareja a entender los diferentes momentos que irán atravesando.

Si bien no hay un momento exacto para reanudar la vida sexual, pues dependerá de cada pareja y sus circunstancias, los médicos normalmente aconsejan esperar a que termine el período llamado cuarentena (de seis a ocho semanas) para que el cuerpo de la mujer descanse y se vaya recuperando.

En cualquier caso, es aconsejable no comenzar antes de que la mujer se sienta bien física y emocionalmente y preparada para ello.

¿Por qué no me apetece?

Además de la falta de apetito sexual, provocada por los cambios físicos, hormonales y psicológicos, existen síntomas típicos del postparto que dificultan llevar a cabo una relación sexual satisfactoria, pudiendo incluso provocar dolor y, en consecuencia, disminuir las ganas de mantener relaciones sexuales.

Éste sería el caso de la sequedad vaginal, lo loquios, el dolor de mamas, las grietas en los pezones, el dolor causado por la episiotomía, etc. Es aconsejable que la mujer no se fuerce y vaya dando pasos a su propio ritmo, consultando con su médico o matrona las dudas que le vayan surgiendo.

Por otra parte, el cansancio, la preocupación y el estrés que conlleva la adaptación a la nueva situación son motivos más que suficientes para que en esos momentos no se considere el sexo como algo prioritario. Sin embargo, cuidado con tomarlo como excusa a largo plazo para no mantener relaciones.

No son pocas las mujeres que tras la llegada de su hijo abandonan completamente su vida sexual y tardan muchos meses en retomarla. Es positivo esforzarse por cultivar esta parcelae ir progresivamente alimentando el deseo. La comunicación con la pareja en este momento es clave para conseguirlo y para que éste no se sienta rechazado o herido.

Qué se puede hacer

No sólo existe una forma de disfrutar del sexo. De hecho, el coito no es más que una parte más de la vida sexual de la pareja. Por lo tanto, si la penetración molesta o duele incluso después de las primeras semanas y de que el médico no lo desaconseje, se pueden ir probando si se desean otras prácticas sexuales que además fomentarán la intimidad.

Es importante para la pareja buscar otras formas de satisfacción. Así por ejemplo, hay algunas zonas erógenas que no se ven influenciadas por los síntomas del postparto, como son la nuca, la parte de atrás de las rodillas, las orejas o el cuello, entre otras. Con los besos, caricias y otras prácticas manuales se pueden estimular esas zonas e ir preparando el cuerpo para otras prácticas.

Por su parte, la mujer puede ir ejercitando su cuerpo mediante los ejercicios de Kegel, que consisten en una serie de movimientos de contracción de la vagina para ir fortaleciendo el tono muscular.

Retomando el coito

Llegó el momento, la pareja se siente preparada para retomar las relaciones sexuales, pero¿cuándo y cómo?

En primer lugar hay que escoger un momento con el que se vaya a gozar de intimidad y tiempo. Por ejemplo, si fuera necesario se puede dejar al bebé con los abuelos o algún otro familiar y celebrar una cena romántica, ir a un hotel o buscar un lugar donde se tengan ganas de ir.

Al reiniciar las relaciones sexuales es importante dedicar tiempo y atención a los juegos preliminares, ya que preparan la vagina para el coito y podrán aliviar el miedo a las molestias de la penetración, si es que éste existiera. En caso necesario, también se puede utilizar unlubricante que facilite la penetración, incorporándolo como un juego más de los preliminares.


jueves, 26 de mayo de 2016

Las relaciones sexuales durante la lactancia materna

Una de las cuestiones que preocupan a la pareja con la llegada del bebé es cómo será la intimidad entre ambos a partir de ahora. Lo cierto es que después del parto se producen cambios en la mujer a todos los niveles, y por supuesto, también en su sexualidad.

Si además la madre elige dar el pecho, en el postparto se produce una revolución hormonal que, como es lógico, influye en su vida sexual. Para comprender mejor estos cambios hablaremos de las relaciones sexuales durante la lactancia materna.

La acción de las hormonas

Para entender lo que sucede en la mujer en el postparto, tenemos que hablar de la acción de las hormonas, ya que los cambios están determinados por causas hormonales.

Durante el embarazo, los altos niveles de progesterona y estrógenos sumados a que las zonas erógenas como pechos y genitales externos están más irrigadas, la mujer puede llegar a experimentar relaciones sexuales más plenas y orgasmos más intensos.

Pero después del parto, el mapa hormonal cambia radicalmente. Estos cambios tienen un fundamento biológico. La succión del bebé estimula la producción de prolactina, hormona que interviene en la producción de leche, mecanismo que frena la secreción de estrógenos provocando, en la mayoría de los casos, una disminución de la líbido.

Es natural que durante el postparto tanto el cuerpo como la mente de la madre esténcentrados en el cuidado del recién nacido. La madre nutre al bebé con su leche, por lo que tiene que estar disponible para él a todas horas, tanto de día como de noche.

En la madre que no da el pecho, los mecanismos biológicos son diferentes, pero la situación emocional es la misma. En ambos casos toda la atención está puesta en el bebé, por tanto es normal que haya un descenso del apetito sexual.

No hay que sentir culpa por ello en absoluto, sino ser conscientes del proceso y hablarlo con la pareja. No es casualidad que ninguna hembra mamífera tenga el celo durante la lactancia. La psicóloga Mónica Serrano nos comentaba en una entrevista que le hemos hecho en el blog que Sólo humanos y canguros tienen relaciones sexuales durante la lactancia.

No todo es cuestión de las hormonas

Además de la disminución del apetito sexual en la mujer provocado por los cambios físicos, hormonales y psicológicos, existen otros síntomas que dificultan las relaciones sexuales en el postparto.

Los loquios del postparto, así como la falta de lubricación vaginal que experimenta la mujer en las primeras semanas 6-8 semanas después del parto dificultan las relaciones sexuales.

Si a esto le sumamos los puntos de la episiotomía o de la cesárea si los hay, en algunos casos dolor en el coito, y el cansancio que supone el cuidado de un bebé recién nacido (ni hablar si hay más hijos), es completamente comprensible que no apetezca mantener relaciones sexuales en esta etapa.

El hombre debe comprender los cambios que se producen en la mujer durante el puerperio y acompañar a su pareja en esta nueva fase de su sexualidad. En él también se producencambios después del parto, por tanto es una nueva oportunidad para experimentar una sexualidad diferente, ir buscando momentos de intimidad que contribuyan poco a poco a recuperar el deseo y encontrar nuevos espacios de comunicación.


viernes, 6 de mayo de 2016

He engordado mucho durante la lactancia

Con los 2 embarazos me ha pasado igual, durante la lactancia he empezado a engordar un monton. Mi hija ahora tiene 8 meses y aun toma pecho (las tomas que no toma papilla) y ya he engordado desde que la tuve 10 kilos (en 8 meses).

Respuesta de Vanessa Buitrago

Por lo general el peso tiende a disminuir durante la lactancia pero hay casos en los que sucede todo lo contrario.
La llegada de uno más en la familia viene acompañado de un cambio bastante importante en nuestras vidas, provocándonos, en muchos casos, ansiedad. Uno de los mejores “ansiolíticos” que tenemos es la comida, lo que genera una mayor ingesta de alimentos, pudiendo ser ésta excesiva, ocasionando un aumento en la báscula no muy deseado.
Es cierto que no se debe seguir una alimentación enfocada a la bajada de peso durante la lactancia pero en este caso se puede empezar a fomentar puesto que tu hija ya se ha iniciado en la alimentación complementaria y tú cuentas con reservas energéticas suficientes, pero no debes descuidar en ningún caso la calidad de tu alimentación.
Sigue el patrón de Dieta Mediterránea para que sea una alimentación completa, equilibrada y variada. Procura no estar mucho más de tres-cuatro horas sin ingerir ningún alimento o líquido para favorecer a que tu metabolismo este activo a lo largo de todo el día. Además te sacia y evita el picoteo. Lo normal es realizar unas cinco ingestas a lo largo del día. En el desayuno no deben faltar los lácteos, cereales y fruta, en la comida y la cena siempre tiene que estar presentes las verduras, las proteínas y los hidratos de carbono favoreciendo el consumo de fruta como postre. Y, con los tentempiés de media mañana ymerienda deberías completar las recomendaciones de lácteos y frutas acompañados con una pequeña fuente de hidratos de carbono.
Acude a un nutricionista para que estudie tu caso y te diseñe unas pautas personalizadas, no olvides que es una bajada de peso importante y debe ser controlada por un profesional.


jueves, 5 de mayo de 2016

Doy el pecho y tengo mucha hambre

Yo sé que lo mejor es comer de todo, muchas verduras y frutas y por supuesto no tocar los fritos ni todo ese tipo de grasas. Yo estoy dando el pecho y ademas estamos en invierno, así que mi pregunta es, ¿que puedo comer que me sacie? porque me muero del hambre.

Respuesta de Vanessa Buitrago

Debe quedar claro que durante la lactancia no se debe hacer dieta para favorecer la bajada de peso pero es un buen momento para establecer buenos hábitos de alimentación si todavía no están bien implantados.
Parte de los kilos ganados durante el embarazo son una reserva natural de calorías para llevar a cabo una correcta lactancia que garantice un correcto estado de salud para el pequeño y la madre. Lo normal es que vayan bajando de forma gradual y natural durante los primeros meses después del parto.
Por lo tanto, la alimentación durante la lactancia no debe ir enfocada a bajar de peso sino en garantizar un correcto estado de salud para ambos. Se debe seguir una alimentación variada donde esten presentes todos los grupos de alimentos para garantizar un aporte adecuado de todos los nutrientes, que, incluso en algunos casos se ven incrementados en está etapa como el calcio o el hierro.
Para controlar la ansiedad es fundamental que realices cinco comidas al día bien estructuradas y organizadas. En el desayuno no deben faltar 12 los lácteos, cereales y fruta, en la comida y la cena siempre tiene que estar presentes las verduras, las proteínas y los hidratos de carbono favoreciendo el consumo de fruta como postre. Y, con los tentempiés de media mañana y merienda deberías completar las recomendaciones de lácteos y frutas acompañados con una pequeña fuente de hidratos de carbono. Si optas por las variedades integrales incrementarás el poder saciante. Así controlarás el apetito entre horas y evitarás picotear lo que no debes.  Busca alternativas a las galletas, tómate el postre más tarde para que te deje ese sabor dulce que necesitas y, si no controlas así, procura tomarte una o dos galletas nada más.
No olvides moverte y aprovechar para dar paseos con tu pequeñ@, sin duda te ayudaran a recuperar tu peso.



Vanessa Buitrago

SOBRE EL EXPERTO



martes, 22 de marzo de 2016

Problemas y dudas sobre la concepción

Llevamos seis meses intentándolo y no logro quedarme embarazada.  ¿ Debo preocuparme?

Seis meses no es preocupante. A partir de un año te aconsejamos que acudas a tu ginecólogo para que analice posibles problemas.  Eso no quiere decir que seáis una pareja estéril.
   De todas maneras,  si alguno de los dos habéis padecido cualquier enfermedad que os haga sospechar que pueda impedir os tener hijos.

¿ Deberé someterme a una FIV si sólo tengo una trompa de Falopio?

No. El hecho de contar con una sola trompa en funcionamiento no tiene por qué ser un problema para concebir. Como tampoco es un impedimento para quedarse embarazada contar con un solo ovario.

domingo, 28 de febrero de 2016

Trucos para cuidar de tus pechos en la lactancia

Trucos para cuidar tus pechos en la lactancia

¡Admitido! Has aumentado una talla es sujetador, sientes molestias en los pechos y es posible que se caigan. Pero no te agobies: estos problemas en la lactancia son frecuentes y tienen solución.

Karmen Pascual

 Ver galeríaEjercicios para un pecho firme en el posparto

Hay que ser realista. Con la lactancia has aumentado una talla de sujetador y temes que tus pechos se llenen de estrías y se caigan. Además, es posible que amamantar a tu hijo no haya resultado tan sencillo como te habían contado (dolor, hinchazón...) y que en algún momento hayas tenido la tentación de tirar la toalla y pasarte al biberón.

Quizá no te consuele, pero esos problemillas (y alguno más) son muy comunes. Solo tienes que hablar con otras madres para comprobarlo y descubrirás que tienen solución.

Una solución para cada problema

"Tiraba del pezón y me hizo grietas"
"Tenía claro que quería alimentar a mi bebé con leche materna. Durante el embarazo leí todos los libros sobre lactancia que cayeron en mis manos, pero cuando nació Héctor, me sentí una ignorante. El dolor de los pezones era tan fuerte que se me saltaban las lágrimas cada vez que se agarraba al pecho. Me daba tanta vergüenza no ser capaz de alimentarle, que no me atreví ni a contárselo a la matrona. Solo cuando las heridas comenzaron a sangrar, decidí acudir a una reunión del grupos de apoyo al posparto de mi centro de salud. ¡Todo un acierto! Allí había más madres con problemas como el mío,  y entendí que el primer mes es el más difícil.

Me enseñaron cómo colocar el niño al pecho: Héctor no cogía la areola al mamar, solo el pezón, y eso me provocaba grietas. Otra mamá que había pasado por lo mismo que yo me recomendó usar lanolina para curar los cortes (que no es tóxica para el niño) y ponerme pezoneras al menos dos o tres días, hasta que mi bebé se agarrara bien y las heridas dolieran menos.

También aprendí cómo prevenir problemas en el pezón: dejo secar el pecho al aire y humedezco los pezones con unas gotas de leche materna. Desde entonces, disfruto con la lactancia. Mi hijo ya tiene un año y sigo dándole de mamar. ¡Y pensar que por poco me lo pierdo!".

Radia García (Madrid)


"Una infección... ¡al destetar!"
"Sofía se enganchó al pecho nada más nacer y la lactancia fue muy sencilla... hasta que empecé a destetarla para reincorporarme al trabajo. Fui eliminando una toma cada cuatro días y me sacaba la leche sobrante con el sacaleches, pero mis pechos estaban cada vez más duros y doloridos.

Decidí ir al médico cuando uno de los pezones se puso blanco y chafado. Tenía infección por vaciarlo poco. ¿Cómo era posible si mi niña comía todo lo que quería? Me recetó antibióticos y lactobacilos y me explicó qué tenía que dejar de usar constantemente el sacaleches si no quería sufrir un efecto rebote (lo contrario a lo que buscaba): que mis pechos produjeran cada vez más.

La inflamación bajó colocando en el pecho, entre las tomas, bolsas de guisantes congeladas y vaciando solo un poquito el pecho (con las manos)".

Isolina Valle (León)



"Mamaba y mamaba y mi pecho seguía hinchado"
"No entendía por qué mis pechos estaban siempre tan congestionados. Ponía a León a mamar siempre que quería, 15 minutos en cada pecho y los dos por toma. Pero él cada vez pedía con más frecuencia y no conseguía deshinchármelos, como si se quedara con hambre.

Una amiga me aconsejó que fuera a una reunión de la Liga de la Leche en mi misma localidad y mi vida cambió. La consultora me explicó que probablemente los conductos que pasan por la areola se habían estrechado y la leche salía peor. Por eso León pedía mamar cada hora (no le llegaba la comida) y al no poder succionar bien, la leche se acumulaba en las mamas. Me aconsejó dejarle en el mismo pecho todo lo que él quisiera, que ya se soltaría solito y si solo mamaba de uno, en la siguiente toma le ponía al otro.

Para bajar la hinchazón y ayudar a que la leche fluyera mejor, me daba duchas de agua caliente antes de la toma, masajeando el pecho desde la axila hacia el pezón. Y justo antes de la toma, ablandaba la areola vaciando hacia dentro, es decir, presionando con las puntas de los dedos hacia el pecho".

Montse Margall (Salou)



Los trucos de la experta

Paloma López Hernández, matrona de la Dirección Asistencial de Madrid asegura que los pechos "no serán como antes del embarazo, serán mejores".
Según su dilatada experiencia en el Hospital 12 de Octubre de Madrid, "la lactancia materna protege los pechos de posibles enfermedades, así que mejoran. La estética sí puede variar porque los ligamentos del pecho ceden. Pero si la mujer se cuida en la gestación con una dieta equilibrada y ejercicios tonificantes y no coge excesivo peso, suele recuperarse a los seis meses delparto".

Producto de sus conocimientos profesionales unidos a las "recetas" de mamás, oídas en sus diez años como supervisora en el hospital propone esto consejos para combatir problemas asociados a la lactancia:


Pérdida de volumen
Cuando la lactancia dura varios años, a veces los pechos quedan muy, muy pequeños, como si el niño hubiera chupado hasta la carne. La grasa del pecho se ha fundido para fabricar la leche.

Solución. En los próximos meses (bastantes meses, es un proceso lento) el pecho volverá a crecer y quedará más o menos como antes del embarazo.

Pechos caídos
Los ligamentos que sostienen el pecho pueden perder el tono con los aumentos bruscos de tamaño del embarazo y la lactancia.

Solución. Es importante garantizar su firmeza con un sujetador adecuado y ejercicios de tonificación (pectorales, pesas...). También hay que evitar las grasas en la comida y los deportes de contacto con el suelo (como step o running). Un pequeño chorro de agua fría sobre los senos al final de la ducha ayuda a tonificar la piel y mantenerla tersa.

Estrías
La piel puede romperse con los cambios bruscos de volumen, propios del embarazo y la lactancia.

Solución. Se pueden prevenir con una buena hidratación desde el inicio del embarazo. Además de los productos concretos (las cremas con colágeno dan buenos resultados pero deben retirarse antes de lactar), va muy bien para las estrías el aceite de rosa mosqueta.


sábado, 27 de febrero de 2016

Diez errores de madre primeriza

Las mamás primerizas pueden cometer errores por falta de información o por exceso de celo. Te contamos algunos de los más comunes.
Luz Bartivas

1.- Esterilizar todo hasta que el bebé cumple un año:
Una buena higiene en los bebés es fundamental, sobre todo durante las primeras semanas de vida, pero no hay que obsesionarse. Lo que hay que intentar es que sus objetos estén bien limpios para que el bebé entre en contacto con un número determinado de bacterias que le ayuden a desarrollar sus propias defensas, pero no las suficientes como para que le provoquen una infección. Otra cosa son los niños prematuros, con ellos hay que extremar la higiene, sobre todo las primeras semanas de vida.

2.- Abrigarle demasiado
Los recién nacidos tienden a enfriarse, pero si les abrigamos demasiado sudan mucho. Además, se ha comprobado que aumenta el riesgo de asfixia y muerte súbita. Si la temperatura de la casa ronda los 20-22º el niño puede estar vestido con un body y un pelele entero de algodón, que le cubra los pies. Podemos saber si tiene frío si sus manos y pies están fríos o un poco amoratados. En ese caso conviene abrigarle más. Si suda por la parte del cuello y la cabeza, es que tiene calor y le quitaremos algo de ropa.

3.- Mantener toda la casa en silencio cuando duerme de día
Si mamá también aprovecha ese ratito para dormir y descansar, estupendo, pero si no, no es aconsejable hacerlo. Al cumplir el mes y medio, los patrones de sueño del bebé empiezan a relacionar los ciclos de luz-oscuridad y el pequeño está más predispuesto a dormir más tiempo por la noche. Por eso debe percibir la luz del sol y habituarse a los ruidos cotidianos de la casa durante las siestas para saber cuándo es de día. Además, si hay un silencio absoluto cuando el niño duerme, cualquier ruido le sobresaltará. Parar la actividad del resto de la familia durante el sueño del bebé no es bueno ni para el niño, ni para los padres.

4.- Bañarle todos los días
Los pediatras aseguran que con bañar a los bebés dos o tres veces a la semana es suficiente. Sobre todo en los que sufren dermatitis atópica, puesto que el manto graso de la piel se altera con el baño y pueden empeorar los síntomas. Si después de cada cambio de pañal limpiamos bien el culete del bebé con una esponja y le lavamos las manitas no es necesario usar la bañera a diario, y menos usar jabón (aunque sea muy suave) salvo que al pequeño le relaje el contacto con el agua calentita para dormir.

5.- Dejarle llorar
La teoría de que hay que dejar llorar a los niños porque si no se mal acostumbran no tiene ningún fundamento. Cuando un recién nacido llora debemos cogerle en brazos en seguida, consolarle e intentar averiguar qué necesita para proporcionárselo (mamar, que le cambien el pañal, arroparle, desarroparle...). Es la mejor manera de demostrarle que puede fiarse de sus padres porque estamos ahí cuando nos necesita.

6.- No dejar que nadie le toque o le coja
El miedo a que alguien enfermo contagie al niño si le besa o le coge en brazos es muy común en todas las madres, sean o no primerizas. Sin embargo, es de sentido común saber que si alguien está enfermo, no debemos llevar cerca de esa persona al pequeño para evitar contagios. También es normal que no queramos que le cojan desconocidos. Si la persona es sensata, no tiene por qué ofenderse.

7.- Cambiarle de pecho antes de que termine
La leche del final es la que más alimenta y sacia porque tiene más grasa que la del principio. Una vez que el bebé ha terminado (se sabe porque el pecho que acaba de soltar está completamente blando) se le pasa al otro pecho. Si el niño es muy pequeño es posible que se sacie enseguida. En ese caso hay que iniciar la siguiente toma por el pecho que no tomó o que tomó en segundo lugar. Para establecer una lactancia adecuada debe mamar y vaciar ambos pechos.

8.- Raparle la cabeza para que le crezca el pelo más fuerte
Los dermatólogos no recomiendan hacerlo, primero porque no es cierto que el pelo crezca más fuerte: crece exactamente igual. En segundo lugar, porque si el bebé es muy pequeño es posible que, al desaparecer el pelo, pierda calor corporal por la cabecita. Las características del pelo del bebé no serán definitivas hasta pasado su primer cumpleaños y dependen de su herencia genética.

9.- Hacer caso solo de la abuela (y pasar del pediatra)
Los tiempos cambian y lo que hace 30 años era ideal para los bebés, hoy ya no se recomienda. Aunque a veces echemos mano de la experiencia y sabiduría de nuestra madre, el pediatra es la persona que más conocimientos tiene sobre lo que es adecuado o no para nuestro hijo. En principio no deberíamos dudar de sus recomendaciones, ni sustituirlas por otras.

10.- Hacerse la fuerteAfrontar un parto e inmediatamente después el cuidado de nuestro hijo requiere un enorme esfuerzo físico, mental y emocional. Es normal que existan bajones en los que la madre cree que no puede con todo.Tirar para adelante aun cuando no estamos bien por miedo a que piensen que no somos buenas madres no es bueno ni para la madre ni para el niño.Admitir nuestras limitaciones, reconocer que estamos cansadas, que el cuidado del bebé nos agobia y nos angustia por la inexperiencia, y sobre todo, ser capaces de pedir ayuda cuando una situación nos desborda, ayuda a superar la situación y no nos hace más débiles. Al contrario, demuestra que somos humanas y sobre todo sensatas

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