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sábado, 27 de febrero de 2016

Yodo y lactancia materna

¿Por qué es necesario tomar una cantidad extra de yodo durante la lactancia?
Porque las necesidades de yodo en la mujer lactante son casi el doble de las de un adulto sano, ya que además de cubrir sus propias necesidades tiene que garantizar que el bebé reciba todos los nutrientes que necesita, incluido el yodo, a través de la leche.¿Cuál debe ser la ingesta de yodo durante la lactancia?
La leche materna contiene una cantidad variable de yodo que depende de la ingesta de la madre. Puesto que  las necesidades del lactante son del orden de 90 µg/día, y el volumen de leche ingerido de 600 a 1000 ml/día, la concentración mínima de yodo en la leche materna debería ser de 100 µg /litro. Para conseguirlo, la madre debe ingerir en total al menos 250 µg de yodo al día.¿Se debe mantener durante la lactancia el mismo suplemento de yodo que se ha tomado durante el embarazo?
SÍ, el suplemento de yodo para una mujer lactando es el mismo que durante el embarazo y se debe mantener durante toda la lactancia.¿En qué dosis?
Las necesidades de yodo en la mujer lactante se estiman en 250-300 µg /día. Dado que  el consumo de sal puede estar reducido en ese período (la sal yodada es la fuente de yodo recomendada para todo el mundo), se aconseja un suplemento de 200 µg de yodo al día en forma de yoduro potásico, durante el periodo de lactancia, tanto si se lacta a un solo niño como si se trata de gemelos o hermanos (lactancia en tándemTomando habitualmente sal yodada, ¿también se necesita un suplemento extra de yodo durante la lactancia?
SÍ, porque la sal de mesa yodada aporta tan sólo la mitad de las necesidades durante este período. Una vez establecida en  nuestro país la yodación universal de la sal con una duración no inferior a dos años, y cuando su consumo sea generalizado en la población, ya no será necesario suplementar con yodo a la mujer embarazada o lactante.¿Existen restricciones para consumir la sal yodada en la lactancia?
No hay restricciones específicas por el hecho de estar lactando, y nos remitiremos a las que existan para la población general.¿Se debe administrar suplementos de yodo a una mujer lactante a la que se le ha extirpado el tiroides y está tomando tiroxina?
SÍ, porque el suplemento de yodo que se administra a la madre lactante es para garantizar el aporte adecuado de yodo al hijo, cuya única fuente de yodo es la leche materna, y además no perjudica a la madre a la que se le ha extirpado  el tiroides.Si una mujer lactante que se queda embarazada y no desea retirar la lactancia durante el embarazo. ¿Se mantendrá la misma recomendación de suplemento de yodo o cambiaría la dosis?
No existe una recomendación formal sobre ello, pero parece razonable recomendar que, si la madre consume sal yodada, lácteos, pescado y otras fuentes de yodo, tome el mismo suplemento que las madres lactantes que no están embarazadas (200 µg de yoduro potásico al día).¿La madre lactante de un niño con hipotiroidismo congénito en tratamiento sustitutivo con tiroxina, necesita un suplemento extra de yodo?
No, porque el aporte extra de yodo a la madre es para el tiroides de su hijo y al no tener función tiroidea, el bebé no necesita yodo. El yodo de la sal yodada es suficiente para la madre.

Tengo el pezón plano o invertido, ¿podré dar de mamar?

La forma del pezón no suele representar un problema para la lactancia, aunque a veces se necesita ayuda durante los primeros días para que el bebé se agarre al pecho.
En la mayoría de las ocasiones se trata de pezones planos pero elásticos, que pueden estirarse al agarrarlos con los dedos y tirar un poco hacia afuera. Normalmente, estos casos se resuelven poco a poco y no plantean dificultades para la lactancia. Conviene explicar a la madre que tiene que esperar a que el bebé abra mucho la boca y agarre así un buen "mordisco" de pecho. De esta forma, al iniciar la succión el bebé crea un vacío y el pezón va saliendo poco a poco. En ocasiones se aconseja el uso de una pezonera, aunque después puede ser difícil retirarla y que el niño se agarre directamente al pecho. También se han diseñado dispositivos para sacar el pezón, por medio del vacío, que pueden utilizarse en algunos casos.
Cuando se trata de un pezón invertido "verdadero", no protráctil (al apretar alrededor de la aréola se hunde hacia dentro del pecho y no puede estirarse), es más difícil conseguir que el niño se agarre bien, pero no imposible. Se puede probar a utilizar pezonera los primeros días. En algunos casos se consigue que el bebé aprenda a agarrarse y vaya formando algo de pezón, pero en otros la lactancia no es posible directamente al pecho y es necesario recurrir al sacaleches para vaciar los pechos y ofrecerle después la leche extraída al bebé por el método que se prefiera.

¿Es malo compartir la cama con el bebé?

La manera de dormir de los mamíferos se ha visto determinada, tras miles de años de adaptación, para garantizar su supervivencia. Los humanos, al ser los más dependientes durante el primer año de vida, muestran conductas encaminadas a fortalecer la relación con su cuidador, casi siempre la madre. Ésta representa la fuente de alimento, calor, protección, consuelo y soporte a las necesidades del recién nacido. El hecho de que el bebé se despierte con facilidad y llore en solicitud de alimento y estímulo disminuye el riesgo de que sufra bajadas del azúcar corporal (hipoglucemia) y asfixia (apnea). Por otro lado, la leche materna facilita que el niño coja el sueño, en parte porque contiene triptófano, una sustancia que actúa en el cerebro como inductor del sueño.
En toda la historia de la humanidad los niños han dormido con sus padres. Esta práctica se llama colecho cuando se comparte la misma cama. El contacto continuo favorece el desarrollo del vínculo afectivo, el bienestar del bebé, el desarrollo neuronal y la capacidad de respuestas adecuadas ante situaciones de estrés. Estudios recientes demuestran que la cercanía del niño y la madre facilita el mantenimiento de la lactancia materna y que ésta tiene un efecto protector frente al Síndrome de Muerte Súbita del Lactante. También se sabe que el colecho es más frecuente en los niños alimentados al pecho que en los que reciben lactancia artificial.
El patrón de sueño va cambiando a lo largo de los primeros años de vida. En general, las horas de sueño y los despertares nocturnos van disminuyendo, si bien existen amplias diferencias individuales. Cuando el niño se despierta por la noche, en ocasiones con pesadillas, asustado y agitado, busca refugio y consuelo junto a sus padres, en quienes tiene depositada su confianza afectiva. Hay que conocer los patrones normales de sueño para aceptarlos mejor. También hay que saber que no hay soluciones mágicas para evitar los despertares nocturnos y que el sentido común debe primar.
La decisión de dormir con sus hijos debe ser una opción de los padres. Tal decisión va ligada a la cultura y a los deseos de cada familia sobre la relación con sus hijos. A los profesionales de la salud, médicos, pediatras y enfermeras les corresponde dar información sobre ciertas circunstancias que pueden acarrear mayor riesgo para los niños si se practica el colecho, principalmente entre los menores de 6 meses de edad. En este sentido se deben establecer las siguientesrecomendaciones:
La forma más segura de dormir para los lactantes menores de seis meses es en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres.La lactancia materna tiene un efecto protector frente al Síndrome de Muerte Súbita del Lactante y, por otro lado, el colecho es una práctica beneficiosa para el mantenimiento de la lactancia materna, pero también se considera un factor que aumenta el riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante por lo que no debe ser recomendado en:Lactantes menores de tres meses de edad.Prematuridad y bajo peso al nacimiento.Padres que consuman tabaco, alcohol, drogas o fármacos sedantes.Situaciones de cansancio, especialmente de cansancio extremo, como el postparto inmediato.Colecho sobre superficies blandas, colchones de agua, sofá o sillones.Compartir la cama con otros familiares, con otros niños o con múltiples personas.Aquellos padres que deseen mantener una mayor proximidad con su bebé durante la noche, pueden optar por colocar la cuna al lado de la cama o utilizar una cuna tipo “sidecar” (superficie independiente adosada a la cama de los padres), que facilita la lactancia y no interfiere con la frecuencia de las tomas de pecho.

Los niños alimentados al pecho pueden sufrir alergia o intolerancia a las proteínas de la leche de vaca?

Al igual que otras muchas sustancias, las proteínas de la leche de vaca pueden pasar a la leche de la madre y llegar al niño. Algunos lactantes alimentados al pecho desarrollan alergia o intolerancia a dichas proteínas por tratarse de sustancias antigénicas extrañas ya que pertenecen a otro animal. En realidad, el alimento que más alergias e intolerancias causa es la leche de vaca.
Se habla de Alergia a las proteínas de leche de vaca (APLV) cuando un individuo, tras la ingesta de lácteos manifiesta una respuesta anormal (con síntomas que se pueden englobar dentro de las reacciones adversas a alimentos) y en ese proceso hay un mecanismo inmunológico comprobado. Es un cuadro más grave que la intolerancia. Se desencadena con pequeñas cantidades de proteínas lácteas y puede producir urticaria y reacciones alérgicas importantes. Son factores de riesgo para sufrir APLV los siguientes: antecedentes familiares de alergia, administración precoz de sucedáneos de leche con posterior lactancia materna (biberón en maternidades), administración intermitente de leche artificial durante la lactancia materna.
En la intolerancia los síntomas pueden ser eccemas, diarreas, fisuras anales, llanto, cólicos y dolor abdominal.
Ambos cuadros (la alergia y la intolerancia) pueden aparecer cuando al bebé amamantado se le da alguna toma de fórmula artificial o bien cuando la madre toma lácteos.
En nuestra cultura se ha sobrevalorado la importancia de la leche en la dieta, y muchas madres que habitualmente toman muy pocos lácteos, cuando están dando el pecho reciben insistentes mensajes de que "es importante tomar leche y derivados para producir leche". El calcio puede obtenerse de muchos otros alimentos (lentejas, soja, frutos secos, anchoas, sardinas en aceite, almejas, marisco, calamares, pescado y carne) de modo que no es necesario tomar queso, ni yogur, ni leche para fabricar mucha leche y para mantener los huesos fuertes.
Cuando se sospecha que un niño alimentado al pecho tiene síntomas debidos a una intolerancia se puede suprimir por completo las proteínas lácteas de la dieta materna (a veces también todas las proteínas vacunas) y la mejoría suele ser espectacular. En la mayoría de niños los síntomas repiten a la mínima introducción de lácteos en la dieta de la madre, pero habitualmente hacia los 18 meses-2 años suelen desaparecer.
Cuando se sospecha alergia hay que realizar pruebas alérgicas. Si se comprueba clínicamente (síntomas más o menos graves de sangrado intestinal o choque anafiláctico con vómitos-palidez-malestar o urticaria-angioedema) con pruebas de alergia positivas o negativas, el pediatra retirará la leche de vaca y sus derivados de la dieta de la madre (a veces incluso la carne de vacuno).
La mejor forma de disminuir el riesgo de enfermedades alérgicas(incluida la APLV y otras alergias alimentarias) consiste en mantener la lactancia materna exclusiva 6 meses y evitar la introducción de leche de vaca y derivados lácteos antes de los 12 meses de edad en niños de alto riesgo de alergia (antecedentes de alergia en familiares de primer grado).

¿Puedo seguir amamantando si me quedo embarazada?

No es infrecuente que una mujer que está amamantando a su hijo se quede embarazada. Es posible llevar a cabo la lactancia materna durante todo el embarazo y después amamantar a los dos lactantes tras el segundo parto (lactancia en tandem).
La estimulación mamaria inducida por la succión tiene efecto sobre la liberación de oxitocina, que es una hormona que produce contracciones uterinas. Por ello debe evitarse esta estimulación durante la gestación en algunas situaciones especiales, como en embarazos múltiples, antecedentes de abortos o partos prematuros.
Aunque el embarazo durante la lactancia puede dar lugar a modificaciones en el sabor y volumen de la leche, ésta todavía aporta sus efectos beneficiosos. Algunos lactantes notan esos cambios de sabor, lo rechazan y se destetan, otros lo rechazan primero pero "se reenganchan" después.
La leche producida inmediatamente después del parto por la madre que no ha dejado de amamantar en ningún momento, corresponde a calostro. Los primeros días de calostro son clave para el recién nacido y la producción del mismo tiene un límite, por lo que el recién nacido debe ser amamantado en primer lugar.
La lactancia en tándem sólo requiere el mantenimiento de las medidas habituales de higiene. Si el lactante mayor presenta una lesión por herpes (labial o en otra localización), no debe ser amamantado, para evitar el contagio del recién nacido.

¿Cuál es el mejor método anticonceptivo durante la lactancia?

Requisitos para una buena anticoncepción:No ser perjudicial para la madreNo ser perjudicial para el lactanteClasificación de los métodos anticonceptivos
Métodos naturales:
MELA: usado correctamente alcanza una eficacia del 98%. Se han de reunir los siguiente requisitos: La mujer amamanta exclusiva o casi exclusivamente, con tomas frecuentes de día y de noche, la menstruación no se ha reanudado y el niño es menor de 6 meses.
Métodos de barrera:
Son inocuos y sencillos de utilizar. No son perjudiciales ni alteran la leche. Tienen particularidades de uso en el puerperio y la lactancia.
PRESERVATIVO: es el método más adecuado para el postparto y la lactancia. No tiene peculiaridades especiales de uso durante este período. La sequedad puede hacer necesario el uso de lubricantes vaginales adecuados.
ESPERMICIDA: siempre asociados al resto de métodos de barrera y no aisladamente. Aunque se ha comprobado su absorción a nivel sistémico, no se han descrito efectos secundarios en el niño por su paso a la leche.
DIU: perfectamente válido para la lactancia porque su acción se ejerce a nivel local. Actualmente en uso: DIU de cobre, DIU de alta carga de cobre, DIU de levonorgestrel. Está en discusión cual es el momento ideal de inserción.
Anticoncepción hormonal:
Terapia combinada con estrógenos y gestágenos: desaconsejados durante la lactancia.
Gestágenos sólos: la píldora de progesterona es el anticonceptivo hormonal de elección en la lactancia.
Métodos irreversibles:
Esterilización tubárica.
En resumen:
El método MELA usado correctamente alcanza una eficacia del 98%. Los métodos de barrera son inocuos para la madre, la lactancia y el desarrollo del niño. Los anticonceptivos hormonales no son de 1° elección en las 6 primeras semanas postparto. Los que tienen sólo gestágenos son de 2° elección tras los no hormonales.
Es conveniente consultar con el ginecólogo, la matrona o en el centro de planificación familiar, para que ayuden a elegir el método más adecuado en cada caso.

¿Se puede fumar tabaco o beber alcohol mientras se amamanta?

Ambas son drogas legales. Abandonar estos hábitos es lo mejor para la salud tanto de la madre como de su hijo. Además, los niños aprenden del ejemplo que les ofrecemos, de manera que la maternidad es una buena oportunidad para dejarlo.
Tabaco y lactancia. Está comprobado que la nicotina pasa a la leche materna, pero no en niveles que puedan ser tóxicos para el bebé. Por el efecto estimulante de la nicotina, los hijos de madres fumadoras pueden tener dificultades para conciliar el sueño, por lo que si la madre fuma debe evitar hacerlo en las horas que preceden a la hora habitual de su siesta o la de su sueño nocturno. Pero lo más perjudicial es el humo que respira el lactante, que le ocasiona mayor predisposición a sufrir el Síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS) y a padecer infecciones respiratorias, asma y otitis. Si bien lo mejor es no fumar, aún fumando mucho, es preferible dar el pecho, ya que la leche materna protege de las infecciones al lactante y contrarresta en parte los efectos perjudiciales del humo del tabaco. Aunque no está del todo comprobado, se cree que la nicotina en exceso puede inhibir la producción de leche.
Consejos para la madre fumadora durante la lactancia
No fumar dentro de la casa y mucho menos en el ambiente en donde está el bebé.Fumar lo menos posible.Dar el pecho, pues está comprobada su acción protectora contra las infecciones respiratorias causadas por el tabaco.Tratar de fumar lo más alejado posible (en tiempo) de cada toma, lo ideal sería no fumar por lo menos 2 horas antes de cada toma y a ser posible, hacerlo justo tras la toma.
Alcohol y lactancia. El alcohol consumido pasa rápidamente a la leche materna, en un nivel igual o superior al de la sangre materna, pero también los niveles descienden rápidamente ya que el alcohol no se acumula en la glándula mamaria. Aunque el nivel de alcohol en la leche es muy bajo, el olor que toma la leche es muy fuerte, alcanzando el máximo entre los 30 y 60 minutos después de haber consumido la madre alguna bebida alcoholica, lo que puede motivar que el lactante rechace esta leche.
Algunos estudios muestran que el alcohol inhibe la secreción de prolactina (hormona que interviene en la producción de leche) durante unas dos horas.
Los efectos del alcohol sobre el niño amamantado están directamente relacionados con la cantidad de alcohol que consume la madre. Una cantidad pequeña a moderada de alcohol no ha mostrado efectos nocivos en el niño. Una dosis de alcohol mayor de 0,5 gr/Kg puede producir sedación y disminución de la producción de leche. Esto equivale a 200 cc de vino, 500 cc de cerveza o 60 cc de licor.
Es muy importante no beber alcohol al menos durante los primeros 3 meses. Después de los primeros meses cantidades pequeñas y esporádicas son tolerables (una caña de cerveza o un vasito de vino una o 2 veces a la semana) procurando alejarlas de las tomas. No se deben tomar bebidas de alta graduación, como ginebra, licores o whisky. El mito popular de que un vaso de cerveza al día aumenta la producción de leche no tiene ninguna evidencia científica que lo apoye.

Estoy amamantando y voy a volver a trabajar, ¿cómo lo hago? ¿afectará a mi producción de leche el estrés laboral?

La vuelta al trabajo supone una dificultad pero no un impedimento para continuar con la alimentación al pecho. Existen diferentes posibilidades para que las madres que tienen que incorporarse al trabajo puedan continuar con la lactancia. Se puede optar por una o varias de ellas. Algunas opciones son:
Acumular las horas del permiso laboral (1h en medio de la jornada laboral o ½ hora al principio o al final de la jornada, hasta los 9 meses) y sumarlas a la baja maternal.Solicitar una reducción de jornada, con reducción del salario o una excedencia del puesto de trabajo, sin remuneración, durante unos meses para poder estar más tiempo con el bebé.Llevar al bebé al lugar de trabajo durante toda la jornada laboral (esto es posible en algunos trabajos como el comercio, la limpieza doméstica, etc.) o sólo para amamantarlo, si se puede contar con una persona que se ocupe de traer y llevar al bebé.Si no hay mucha distancia entre el lugar de trabajo y el lugar donde está el bebé, salir a darle el pecho durante la hora de lactancia o los descansosExtraer la leche, en casa o en el lugar de trabajo, con un sacaleches (los eléctricos son más rápidos) para que el cuidador se la ofrezca al bebé cuando la madre esté trabajando.Unas semanas antes de incorporarse al trabajo, conviene familiarizar a la persona que se vaya a encargar de cuidar al bebé con el manejo de la leche materna y la forma de administrarla (vasito, cuchara,..)Mantener tomas de pecho frecuentes, a demanda, cuando la madre esté en casa con el bebé (fines de semana, durante la noche,..) y ofrecer otros alimentos apropiados para su edad, cuando la madre esté fuera (por ejemplo, en niños mayores de 6 meses: purés de verduras o fruta).Si la madre le ofrece el pecho al bebé inmediatamente antes de salir de casa e inmediatamente al volver, es posible que solo necesite una o dos tomas de leche u otros alimentos (según la edad) durante su ausencia. Muchos bebés, cuando la madre no está, son capaces de pasar varias horas sin comer, algunos duermen prolongadamente en ausencia de la madre para pedir mucho más a menudo cuando regresa.
Para evitar que el estrés laboral afecte a la producción de leche, la madre debe descansar cuando pueda y relegar en su pareja o familiares otros aspectos relativos al cuidado del niño y del hogar para que no acumule demasiado cansancio por el trabajo y el hecho de estar amamantando al bebé.
Conviene buscar apoyo e información en madres con experiencia (grupos de apoyo), representantes sindicales y administración (Información sobre derechos laborales).

¿ Hay que darle agua al bebé que toma el pecho?

Si el bebé tiene menos de 6 meses y toma el pecho "a demanda", es decir siempre que lo solicita (busca, se lleva la mano a la boca, bosteza, hace ruiditos,..y cuando se le acerca al pecho quiere), NO necesita ningún otro líquido, ni agua, ni infusiones. Ni siquiera en los meses de mucho calor, ni siquiera si lo llevan de vacaciones a la India en agosto.
Si el bebé tiene más de 6 meses y ya come otros alimentos después de las tomas de pecho, de vez en cuando se le puede ofrecer agua. Si se le ofrece el pecho antes de las papillas o purés (como se recomienda durante el primer año), probablemente no necesitará agua y no la querrá. A medida que se va haciendo grande y toma más cantidad de alimentos sólidos, generalmente beberá el agua que se le ofrece. No se le debe añadir azúcar ni ofrecer zumos en vez de agua.
Los bebés alimentados al pecho no precisan utilizar tetinas. A partir de los 6 meses cualquier bebé es capaz de beber de un vaso o una tacita. No es aconsejable ofrecerle directamente agua de una botella, aunque sea pequeña, para evitar infecciones y diarreas. Si se lleva una botella con agua durante los paseos, conviene llevar también un vaso y ofrecerle el agua en el vaso. Se debe tirar el agua que sobre del vaso y hacer lo mismo con otros líquidos que se le quieran ofrecer al bebé. Estas bebidas, como cualquier alimento, deben ser transportadas en envases bien cerrados y fríos para evitar contaminaciones.
En resumen:Antes de los 6 meses, el bebé que toma sólo leche materna y a demanda, NO precisa agua ni otros líquidos.Después de los 6 meses, cuando toma otros alimentos además del pecho, es bueno ofrecerle agua EN VASO de vez en cuando. NO necesita biberones. NO se debe ofrecer agua ni otros líquidos directamente de la botella.

¿ Necesitan vitaminas los bebés alimentados al pecho?

Los lactantes menores de un año alimentados al pecho deben recibir un suplemento de 400 UI/día de vitamina D. Estos suplementos se deben iniciar en los primeros días de vida y se mantendrán hasta que, después del destete, el niño tome 1 litro diario de fórmula adaptada enriquecida en vitamina D. Todos los lactantes menores de un año alimentados con sucedáneo de leche humana que ingieren menos de 1 litro diario de fórmula también han de recibir un suplemento de 400 UI/día.
Puede extrañar que un niño amamantado necesite suplementos de vitaminas. La justificación está en que los hábitos de vida del ser humano han cambiado muy rápidamente en pocos años y ahora se hace poca actividad al aire libre, siempre con ropa y en muchas ocasiones con protectores solares. La fuente principal de vitamina D ha sido la exposición solar. Con las costumbres actuales a las madres que amamantan les es prácticamente imposible sintetizar la cantidad suficiente de vitamina D para que las necesidades de su hijo estén cubiertas. Esta dificultad para sintetizar la vitamina D todavía es mayor en personas de piel oscura que han emigrado hacia países del norte.
Los niños prematuros, como nacen antes de tiempo, no han podido acumular el hierro suficiente para cubrir las necesidades de los primeros meses de vida. Por eso necesitan tomar suplementos de hierro hasta que comience a comer carne roja. La cantidad y la forma de administrar el suplemento de hierro se lo indicará su pediatra.
Las madres vegetarianas deben tomar un suplemento de vitamina B12.
Se recomienda que todas las madres que viven en España tomen un suplemento de yodo durante la gestación y el periodo de lactancia.
Las vitaminas y minerales, a las dosis adecuadas no causan daño pero a altas dosis pueden ser tóxicas. Durante la lactancia no se debe tomar ningún suplemento vitamínico, o de otro tipo, en forma de hierbas, ya que en algunos casos puede ser muy peligroso para el bebé.

¿ Qué cantidad diaria de leche debe tomar mi bebé?

En general se recomienda que los lactantes que reciben alimentación complementaria tomen alrededor de medio litro de leche al día, pero es sólo eso, una norma general y por supuesto nada estricta. Se trata de ofrecer productos lácteos para llegar a esa cantidad de forma aproximada. No es una regla matemática, hay niños y niñas que toman más cantidad y otros que toman menos y todos están sanos.
Cada niño es diferente. Lo mejor es ofrecer al bebé el pecho durante el primer año unas 4 o 5 veces como mínimo, mejor antes de cada toma de purés o papillas; después del primer año puede hacerlo cuando quiera después de las comidas o entre comidas; de esta forma el bebé no precisa de otra fuente de leche, siempre que haga esas 4 o 5 tomas de pecho al día.
Existen otros alimentos, independiente de la leche, que aportan calcio en la dieta de los niños. A partir del primer año, si el niño quiere, puede tomar otro derivados de la leche como yogures o diferentes tipos de queso.

¿Tengo poca leche?

Muchas madres expresan preocupación y dudas respecto a si tendrán suficiente leche para alimentar a sus hijos. Pero ahora sabemos que, salvo situaciones excepcionales, las madres producen la cantidad exacta de leche que necesitan sus bebés si el agarre es correcto y la lactancia es a demanda. Cuando una madre cree que tiene poca leche, lo habitual es que se trate de alguno de los siguientes casos:
La posición del niño o el agarre del pecho no es adecuado (ver documento de recomendaciones). Hay leche, pero el bebé no la puede obtener. A la larga, como el bebé no vacía bien las mamas, éstas dejan de producir la cantidad de leche que necesita el bebé. Suele haber dolor al mamar o grietas. Es conveniente corregir la posición y/o el agarre.Si el bebé apoya su cabeza en el codo de su madre, la madre se ve obligada a desplazar el pecho unos centímetros para que el bebé pueda agarrarlo. Aunque la succión sea potente, el bebé tirará del pezón y le será más difícil obtener la leche con cada succión. Suele haber dolor y/o grietas en la base de los pezones.Si el bebé no abre completamente la boca para abarcar con ella gran parte de la areola y el pezón o tiene un frenillo lingual corto, hará succiones poco eficaces con lo que estará mucho tiempo succionando porque obtiene solo la leche del principio y no se queda satisfecho. La madre se queja de dolor o grietas en la punta del pezón.
Lo ideal es que alguien experto en lactancia (el pediatra, la matrona, la enfermera del centro de salud o algún grupo de apoyo, ver listado) evalúe la toma y ayude a corregir la postura si no es la adecuada.
El bebé mama menos de 8 veces al día o se limita la duración de la toma. En estos casos, en los que el bebé no mama a demanda, le será difícil tomar toda la leche que necesita.Hay leche pero la madre no se nota "la subida" y duda de que tenga suficiente. Las primeras 48 horas el bebé se alimenta del calostro de su madre, pero casi ninguna madre lo ve salir del pecho incluso apretándoselo. Por otro lado, tras la subida, muy pocas madres notan que la leche sale a chorro o que mojan los empapadores y sin embargo, la mayoría producen la leche que su bebé necesita. A partir del tercer día, si el bebé mama de forma adecuada, más de 8 veces al día y hace 3 o más deposiciones al día, se está alimentando correctamente.A medida que va creciendo, el niño tarda menos en hacer las tomas y extrae la leche más eficazmente. Como el cambio se produce bruscamente, muchas madres creen que no se alimenta adecuadamente o que deja el pecho tan pronto porque tienen menos leche. Si el niño está tranquilo y feliz y moja mas de 5 pañales diarios, es que está tomando la leche que necesita.El bebé ha crecido bruscamente y necesita más leche. Ver "baches de lactancia".Recomendaciones:Para amamantar a demanda, el bebé tiene que mamar siempre que él quiera. Es conveniente ofrecerle el pecho cuando "busque", gruña o se chupe los dedos, sin esperar a que llore de hambre.El bebé se coge bien al pecho cuando abarca el pezón más un buen bocado de areola con la boca. De ese modo vacía bien el pecho.Es importante que mame todo el tiempo que quiera del mismo pecho, porque la leche del final tiene más grasa (más calorías). Si quiere más, se le puede ofrecer el otro pecho después.Si mama a menudo (mínimo 8 veces al día), la estimulación de la piel del pecho asegura el funcionamiento de las hormonas de la lactancia, especialmente durante las primeras semanas.Los bebés maman para alimentarse, pero también para consolarse y para sentirse protegidos y queridos. Si le ofrece el pecho a su hijo siempre que lo desee, aunque no sea por hambre, no se equivocará.El pecho necesita el estímulo de la boca del bebé para fabricar leche. Si se le pone el chupete, le quita el estímulo al pecho y fabricará menos leche. Si además el bebé es muy pequeño, puede confundir la forma de cogerse al pecho.Puede resultar útil emplear un sacaleches para vaciar mejor los pechos y estimularles a que fabriquen más leche.Si el bebé está contento, duerme tranquilo 1-2 horas seguidas y no parece enfermo, toma suficiente leche. Si el bebé moja menos de 5 pañales al día (con los pañales superabsorbentes es más difícil de valorar) o la orina es muy concentrada, es posible que esté tomando poca leche y sería conveniente consultar con un experto en lactancia.

Mi hijo aumenta poco de peso

La preocupación por el peso es muy frecuente entre las madres lactantes, pero en la mayoría de los casos todo está funcionando bien y el niño está ganando adecuadamente. Tenga en cuenta que:

La mayoría de las gráficas de peso y longitud de que disponemos actualmente están confeccionadas con niños que en su mayoría fueron alimentados con biberón y constituyen solo una ayuda orientativa ya que los bebés alimentados con leche artificial son más gorditos que los amamantados.La OMS ha confeccionado gráficas a partir de niños alimentados óptimamente al pecho que son más adecuadas para valorar el crecimiento de los lactantes.Las gráficas se realizan a partir de datos estadísticos (son un “modelo estadístico”) por lo que la mitad de los niños normales están por debajo de la media. Es más importante la valoración clínica del niño: su aspecto, vivacidad, si moja 4-5 pañales diarios,...También es más importante el crecimiento a lo largo del tiempo, que el peso en un momento determinado. Como cifras orientativas, aproximadas, se puede considerar que hasta las 6 semanas de edad la ganancia de peso es de unos 20-30 g/día. Pero siempre se deben comparar con los estándares de crecimiento de la OMS, que incluyen tablas de velocidad de incremento de peso, según sexo y peso al nacimiento (El crecimiento del niño debe controlarlo el pediatra en la consulta. No es una buena idea pesar al niño a menudo en la farmacia porque puede inducir a error. Pasado el primer mes no es necesario pesar al niño cada semana, salvo circunstancias especiales por indicación de su pediatra.

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