lunes, 19 de septiembre de 2016

Un gran avance: investigadores mexicanos logran conservar la leche materna en polvo


Ser madre lactante, estar sana y tener ganas de ayudar", imprescindible para ser donante de leche materna: hablamos con una
Un gran avance: investigadores mexicanos logran conservar la leche materna en polvo
Todos sabemos que la mejor alimentación para un bebé es la leche materna y que, cuando no hay posibilidad, o no se quiere amamantar, la alternativa es dar una fórmula infantil adaptada para los bebés.
La OMS dice en realidad que, a falta de leche de la madre lo ideal es leche de una donante, porque así sigue siendo leche humana. Sin embargo, es una opción que no suele llevarse a cabo si no es en un hospital, cuando la leche materna puede ser la diferencia entre salir o no adelante para muchos bebés prematuros o enfermos.
Esa leche es donada por mujeres, de manera altruista, y tras ser recogida es pasteurizada, congelada y almacenada en un proceso útil y práctico para un hospital, pero no tanto si esa leche debe ser transportada a otros centros. Ahora este problema puede no serlo gracias a un gran avance, el de unos investigadores mexicanos que han conseguido conservar la leche materna en polvo.
Hasta seis meses en buenas condiciones
Según leemos en La Unión, los responsables del hallazgo son de la Universidad de Guadalajara, en México. Con el apoyo del Hospital Civil de la ciudad han conseguido eliminar el agua de la leche de las madres donantes y transformarla en polvo, de manera que puede almacenarse ocupando menos espacio, con una pérdida nutricional de apenas el 10%.
La leche pasteurizada también sufre cambios y algunas pérdidas, así que habría que ver qué método es mejor. Los investigadores aseguran que de este modo la pérdida de nutrientes es inferior que con la pasteurización, así que de ser así estamos ante una doble buena noticia.

Un Banco de Leche Materna en Polvo
Los responsables del hallazgo ya están estudiando la posibilidad de crear un banco de leche materna en polvo, donde puede almacenarse de manera segura durante seis meses. Al no necesitar refrigeración, las instalaciones no serían especialmente costosas y el transporte de leche entre hospitales sería una posibilidad factible.

Otros usos para la leche materna en polvo
El proceso de deshidratación de la leche materna está ahora mismo en trámite de patente, pero los especialistas consideran que será muy útil a nivel social. Es posible que no sea fácil realizar ese proceso en casa, al menos de momento, pero imagino que pudiera hacerse y la verdad, comparado con el proceso de extraer la leche, meterla en el congelador, descongelar, etc., parece bastante más cómodo tanto para guardarla como para transportarla si hace falta e incluso para prepararla.

viernes, 16 de septiembre de 2016

¿Quieres ser donante de leche materna? Siete cosas que debes saber

Los beneficios de la leche materna para los bebés es incuestionable, especialmente para los bebés ingresados en cudiados neonatales por prematuridad o por alguna enfermedad. Para estos niños es oro líquido, un medicamento natural para prevenir infecciones y mejorar su recuperación.

Hay madres que no pueden alimentar a esos bebés con su propia leche y se recurre a los bancos de leche materna. Hay muchas madres que desean colaborar pero no saben cómo, así que te contamos todo lo que debes saber si quieres ser donante de leche materna.

¿Todas las mujeres que estén dando el pecho pueden donar leche?
Puede hacerlo cualquier madre sana que esté amamantando a su bebé y lleve un estilo de vida saludable. Y por supuesto, si quiere donar su leche de forma voluntaria y altruista, ya que no hay recompensa económica.

No debe consumir alcohol, ni tabaco, ni drogas, ni ciertos medicamentos o hierbas que pudieran perjudicar al bebé. Tampoco puede ser portadora de infecciones (hepatitis B ó C, VIH, sífilis).

Quiero donar, ¿por dónde empiezo?
Si cumples con los requisitos para ser donante, debes acudir al banco de leche materna más cercano con tu DNI y tarjeta sanitaria.
Actualmente existen siete bancos de leche materna en España en: Madrid, Zaragoza, Barcelona, Valencia, Palma de Mallorca, Granada y Mérida. Además, hay otros proyectos en Sevilla, Murcia y Valladolid.
Allí se le hará una entrevista a la madre y llenará un formulario sobre salud, hábitos de vida, enfermedades, etc. y se la hará un análisis de sangre para descartar infecciones.

¿Cuándo puedo empezar a donar?
Una vez que la lactancia de tu bebé esté bien establecida, al menos 3 ó 4 semanas después del nacimiento, puedes empezar a donar.

¿Se quedará sin leche mi bebé?
Es una de las preocupaciones más habituales, pero tranquila tu bebé seguirá recibiendo toda la leche que necesita para estar bien alimentado. De hecho, extraer la leche para donar hará que se estimule más aún la producción de leche.

¿Hay una cantidad mínima para donar?
No hay un mínimo, toda gota cuenta para los bebés que la necesitan. Puedes donar la cantidad de leche que quieras. Tampoco hay un plazo, aunque son preferibles las donaciones frecuentes, puedes donar durante el tiempo que desees o puedas.

¿Cómo debo hacer la extracción?
Puedes sacarte leche una vez al día con un sacaleches (lo proporciona el banco de leche), o bien mientras el bebé mama de un pecho te sacas del otro, o bien después de que haya mamado tu bebé. Puedes hacerte la extracción en casa, más cómodo, o en el propio banco de leche.
De todas formas, cada banco tiene sus protocolos. Si eres donante, recibirás un manual de instrucciones sobre cómo hacer la extracción, así como para conocer el proceso de conservación y transporte.

¿Cómo conservarla?
El banco también proporcionará recipientes para congelar la leche extraída y te dará las instrucciones de cómo debes conservarla hasta el momento de la recogida para garantizar que llegue en buenas condiciones.
La leche materna es muy importante para los bebés ingresados en unidades de cuidados intensivos, les protege de infecciones y ayuda a aumentar las defensas para que se recuperen antes.
Debería haber más bancos en España que pudieran proporcionar leche materna a todos los bebés que la necesiten, aunque no puedan recibir la leche de su propia madre, que sería lo ideal. Por eso es de gran ayuda para ellos que te conviertas en donante. Donar leche es donar vida.

viernes, 9 de septiembre de 2016

¿Podría la leche materna curar el cáncer?











Son muchos los componentes de la lactancia materna que se conocen y muchos los que no se conocen o cuyos beneficios son una incógnita. Esto hace que, pese a tener mucha información relativa a la leche humana, quede todavía mucho por explorar y averiguar y sean posibles sorpresas como la que leemos estos días en la prensa: la leche materna podría ser efectiva en la lucha contra el cáncer.

Hace ya años que se baraja esta hipótesis y es ahora cuando se empiezan a hacer públicos algunos resultados obtenidos con personas.

El hallazgo data de 1992, cuando Catharina Svanborg, una inmunóloga de la Universidad de Lund, en Suecia, que trabajaba con un estudiante de postgrado, observó, de forma casual, como las células cancerígenas aisladas disminuían cuando entraban en contacto con la leche humana, siendo destruidas

Hamlet

A partir de ese instante comenzaron a buscar el mecanismo que producía la destrucción de las células y el componente de la leche que lo provocaba. En 1995 observaron que modificando la alfa-lactoalbúmina de la leche materna se conseguía inducir la muerte de las células tumorales.

A este complejo lo llamaron HAMLET (Human Alpha-lactalbumin Made Lethal to Tumor cells). La investigación prosiguió. No tenían los medios adecuados aunque a medida que iban pasando los años empezaron a llegar grandes multinacionales dispuestas a invertir en estas investigaciones.

Es ahora cuando, estudiando los efectos de HAMLET en humanos, se empiezan a publicar algunos resultados obtenidos. En pacientes con cáncer de vejiga, por ejemplo, se ha observado que han ido eliminando las células cancerosas muertas por la orina después de cada tratamiento.

A nivel de laboratorio, HAMLET ha demostrado ser eficaz contra 40 tipos diferentes de cáncer, hecho que ha motivado que los investigadores tengan previsto estudiar el efecto del compuesto sobre el cáncer de piel, los tumores en las membranas mucosas y los tumores cerebrales.

¿Beber leche materna puede curar el cáncer?

Esta es la gran pregunta que se genera leyendo esta noticia y la respuesta es no. HAMLET es una sustancia que se consigue modificando en laboratorio la alfa-lactoalbúmina de la leche materna. Sin esta modificación, el efecto de destrucción de las células cancerosas no se lleva a cabo.

El estudio comentado realizado con pacientes con cáncer de vejiga se hizo administrando la lactoalbúmina modificada en una concentración más de diez veces superior que como podría encontrarse en la leche materna, mediante inyección directa en la misma vejiga. Es decir, no es que les dieran un vaso de leche materna cada ocho horas, sino que les administraban la sustancia modificada, concentrada y mediante una jeringa.

Si un enfermo de cáncer tomara leche materna es muy improbable, por no decir imposible, que se curara. Mal no le haría, por supuesto, y quizás hubiera alguna mejoría del estado general por los innegables efectos beneficiosos de la leche materna, pero de ahí a eliminar directamente las células cancerígenas hay un trecho.

En Internet se pueden leer desde hace tiempo algunos casos de personas afectas de cáncer que sí han probado el tratamiento con leche humana ingerida, refiriendo buenos resultados. Lógicamente, pocos casos no sientan precedente y ni siquiera sirven como muestra de nada, ya que no se pueden comparar con casos similares no tratados de ese modo.

Ojalá este descubrimiento abra una nueva posibilidad de cura para los niños y adultos con esta enfermedad. Seguiremos pendientes de futuras investigaciones al respecto.

O

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Jugar con la comida estimula el desarrollo cognitivo del bebé

A la hora de introducir nuevos alimentos en la dieta de los peques, es beneficioso que los toquen, los aplasten, que sientan su textura y prueben su sabor.
Solemos dar al bebé la comida en la boca con una cuchara sin dejar que experimenten por ellos mismos, pero jugar con la comida, al contrario de lo que está "bien visto", estimula el desarrollo cognitivo del bebé.
PapaLobo nos hablaba ayer de un estudio según el cual las tronas ayudan a los bebés a aprender más rápido, pero esta investigación tiene otra parte aún más interesante.
Los investigadores de la Universidad de Iowa (Estados Unidos), hallaron que los bebés que juegan con alimentos inconsistentes adquieren un mayor gusto por la exploración y aprenden más rápido sus primeras palabras.
Para ello, expusieron a un grupo de bebés a este tipo de alimentos y les animaron a jugar con ellos, para en una segunda etapa comprobar si eran capaces de identificarlos y nombrarlos a través del sonido que les había sido asignado. Los resultados mostraron que los niños que interactuaron más con los alimentos eran más hábiles a la hora de identificarlos por su textura y nombrarlos.
La exploración de los alimentos es uno de los principios básicos del Baby-led weaning, un método para que el bebé empiece a introducir la alimentación complementaria guiado por sus propias necesidades y gustos.
La exploración es la base del aprendizaje del niño, tanto en el juego como con los alimentos. Es la manera de aprender del bebé, y la que deberían seguir teniendo durante los primeros años de vida, por tanto debemos fomentarla en todos los ámbitos.
Dejarle tocar, jugar, experimentar, meter la mano en el plato y mancharse hasta las orejas favorece la estimulación de los sentidos, le ayuda a asociar texturas con nombres y sabores. Por tanto, además de contribuir a que la relación del bebé con los alimentos sea positivadesde el comienzo, ayudará naturalmente a estimular su desarrollo cognitivo.

martes, 6 de septiembre de 2016

Dejar al bebé experimentar con la comida


Mi bebé está a punto de cumplir los nueve meses, edad en que la mayoría de los bebés empiezan a mostrar interés por coger los alimentos con sus manos, probar su textura y su sabor. Es el momento de dejar al bebé experimentar con la comida.
Hacer que el bebé disfrute con la comida es esencial para marcar desde el principio una relación positiva con la alimentación. La mayoría de los padres refieren serios problemas de sus hijos con la comida y creo que en este punto está muchas veces la clave.
El bebé tiene que sentirse a gusto y sentir que comer es una experiencia agradable, entretenida, de la cual disfruta y en la cual participa, y no como una obligación en la que se convierte en un ser pasivo que sólo abre la boca cuando le acercan una cuchara llena.
A los seis meses es probable que el bebé sólo se limite a abrir la boca porque no puede hacer mucho más, pero a medida que crece, a los ocho o nueve meses, y su curiosidad por el mundo que le rodea va aumentando, también querrá participar, coger la cuchara con sus manos, tocar la textura y la temperatura de los alimentos.
El mejor consejo, aún a pesar de que el niño se manche de pies a cabeza, es estimularlo a que tome parte en el proceso de alimentarse. A esta edad ya puede coger pequeños trocitos con la mano. Ofrécele alimentos blandos y que se deshagan fácilmente como por ejemplo, pan, o frutas en trozos más grandes para que el bebé comience a mordisquearlas. Así comenzará a controlar lo que come y no se limitará solamente a comer con cuchara lo que le dan y en la cantidad que le dan.
Cuando el bebé se muestre interesado por coger la cuchara, déjasela, aunque sólo sea para morderla, chuparla o tenerla en la mano. También hay que permitirle que intente meterla en el plato, coger comida y llevársela a la boca, aunque por supuesto derramará el contenido por el camino una y mil veces.
Dejar al bebé experimentar con la comida es el punto de partida para que comer se convierta para algo estimulante para el pequeño. Debe verlo como un momento agradable, relajado, en el que se siente involucrado, que participa y toma decisiones. Empezará así a establecer una relación positiva con los alimentos.

Ocho alimentos que tu bebé puede empezar a comer con las manos

Hemos hablado varias veces de los beneficios de que el niño, desde que comienza a comer alimentos sólidos a los seis meses, los haga con sus propias manos.
Los purés no son una buena manera de establecer una primera relación del bebé con la comida. Se cree que porque son fáciles de comer son lo mejor, pero no es así. Se mezclan los sabores de los alimentos, y al dárselos triturados, el bebé no estimula la masticación cuando ya empieza a estar preparado para ello a partir de la salida de los primeros dientes. Además, luego suele resultar difícil que deje de comer puré para pasar a los sólidos.
Por tanto, una de las recomendaciones de esta forma de alimentación conocida como Baby Lead Weaning, es que el niño pase directo de la teta a los macarrones, sin parar en el puré. Es decir, de la leche materna a los sólidos, pero como aún no saben manejar los cubiertos, hacen uso de sus mejores herramientas: sus manos, las cuales además son mucho más estimulantes al entrar en contacto con la temperatura y la textura de los alimentos. Te damos entonces una lista de ocho alimentos que tu bebé puede empezar a comer con las manos.
Verduras
Siempre respetando el ritmo de introducción de los alimentos, puedes ofrecerle a tu bebé las verduras cocidas y cortadas en trocitos para que las cogan con sus manos. Las mismas que utilizas para hacer el puré, ofréceselas de esta forma. Por ejemplo, la patata, la zanahoria, el zapallo, el calabacín, el brócoli y la coliflor, que además le parecerán de los más divertidas forma tan particular. También puedes darle tomate (quitándole la piel), judías verdes, boniato y cebolla.
Si tienes dudas sobre la edad de introducción de verduras y hortalizas en la alimentación infantil consúltalo aquí.
Pan
Entre los seis y los siete meses puedes comenzar a darle alimentos con un poco de glúten. Por ejemplo, ofrécele un trozo de pan para que lo chupe y rechupe. Aunque no tenga dientes, lo irá deshaciendo poco a poco.
Recuerda que cualquier alimento con glúten debes introducirlo en pequeña cantidad, (por ejemplo, un trozo de pan) durante 3-4 semanas hasta comprobar que es bien tolerado.
Pasta
Nada más divertido para un bebé que tener enfrente un plato de pasta sin cubiertos, y si es con salsa, mejor.
Hay pasta de formas muy variadas así que puedes ir probando: macarrones, espaguetis, tallarines, espirales, lacitos, etc... Haz la prueba. Se lo pasará en grande.
Eso sí, respeta siempre las recomendaciones de introducción del glúten y evita la pasta al huevo hasta los 12 meses.
Huevo cocido
A partir de los 12 meses, puedes comenzar a ofrecerle huevo duro o huevo cocido.
Lo más alérgico es la clara, así que ofrécele primero la yema en pequeñas cantidades y unos días después el huevo entero.
Queso
También a partir de los 12 meses puedes comenzar a ofrecerle queso. Mejor empezar por el queso fresco, precisamente porque al ser más tierno podrá deshacerlo mejor.
Fruta
La fruta es muy estimulante para el bebé por su colorido y sabor dulce. Prepárale platos atractivos con trocitos de fruta de varios colores cortados de diferentes formas, siempre respetando la edad de introducción.
Para comenzar, es ideal hacerlo con un plátano que es muy fácil de comer. También con manzana y pera cortadas en rodajas finas o ralladas, y la fruta de gajo, como la mandarina o la naranja, puedes sujetarla tú y dejar que que el bebé chupe la pulpa.
Pescado
El bebé también puede comer con la mano trocitos de pescado, siempre revisando antes que no tenga ninguna espina.
El pescado es un alimento cuya introducción suele retrasarse hasta los 9-12 meses debido a que puede causar alergia y a que contiene algunas sustancias tóxicas nocivas para bebés pequeños.
Se inicia con el pescado blanco, que tiene menos grasa, alternándolo con otras carnesalrededor de los 9-10 meses.
Carnes
Al igual que el pescado, las carnes no conviene triturarlas dentro del puré pues hace que se entremezclen todos los sabores.
A partir de los seis meses se pueden comenzar a introducir las carnes blancas (pollo, pavo, conejo) por ser más fáciles de digerir y más adelante, el cordero, la ternera y el cerdo. Aquí tienes más información.
Al principio debes quitarle la piel para evitar ahogamientos y cortar la carne en trocitos.
Como veis, hay vida más allá de los purés. Existe todo un mundo de alimentos sólidos que el bebé puede comenzar a comer con sus propias manos a partir de seis meses, siempre complementando la leche, idealmente leche materna, que sigue siendo su principal alimento.
Anímate a ofrecerle a tu bebé los alimentos de esta forma. Es mucho más práctico para todos, ya que no hay que prepararle una comida diferente a la del resto de la familia, y estaréis estableciendo una relación más sólida del bebé con sus primeros alimentos, lo cual repercutirá en una mejor alimentación.

lunes, 29 de agosto de 2016

Lactancia materna y deporte

Es importante practicar una actividad física saludable, hecha “a medida” de la mamá que da el pecho. Veamos cuáles son los ejercicios más adecuados. 
La actividad física se puede combinar perfectamente con la lactancia materna siempre y cuando sea moderada y suave: en este caso, el ejercicio no altera la calidad de la leche, por lo que sus beneficios se mantienen intactos. De esta forma, puedes estar tranquila porque el deporte te permite quemar los quilos de más ganados durante el embarazo a la vez que no altera la calidad de la leche.

¿Qué debes evitar?
• Las actividades demasiado agitadas. Debes regularte controlando tu ritmo cardíaco, que debe alcanzar una frecuencia ideal para hacer que consumas oxígeno, evitando, a su vez, la acumulación de ácido láctico.
• Las actividades que requieran un gran consumo energético, como el tenis, el jogging o el esquí de fondo. Al dar el pecho albebé, ya “gastas” 400-500 calorías al día y no es conveniente que el deporte se convierta en una fatiga más.
• Los ejercicios que implican separar las piernas o que obligan a que estés sentada mucho tiempo (como la bicicleta) si has sufrido una episiotomía.

¿Qué debes hacer?
• A partir de las primeras semanas después del parto, puedes empezar a hacer los ejercicios para reforzar los músculos del abdomen. Recuerda que sólo puedes hacerlo si has dado a luz por vía vaginal (con o sin episiotomía). Si te han practicado una cesárea, debes esperar un poco más con el fin de evitar estirar demasiado la herida.
• Practicar ejercicios para reforzar los pectorales, independientemente del tipo de partoque hayas tenido.
• Practicar actividades aeróbicas y a la vez suaves como la natación o los paseos a paso rápido. Las actividades físicas más adecuadas durante la lactancia deben ser relajantes para mejorar así la lactancia.

lunes, 15 de agosto de 2016

Bebé de 3 meses

Bebé de 3 meses

¡Tu bebé ya tiene tres meses, felicidades! Los primeros tres meses del bebé se han convertido en una etapa apasionante, en la que has podido observar progresos increíblemente rápidos en muy poco tiempo. ¡Parece mentira cuánto ha crecido! Todos sus sentidos han evolucionado mucho, los pequeños inconvenientes de las primeras semanas y meses ya se han superado, y tú ya te has convertido en una mamá experta. De aquí en adelante, observarás cambios importantes en sus habilidades físicas, y podrás interactuar con tu pequeño muchísimo más, disfrutando de sus sonrisas y sus gorjeos. Aquí tienes la información sobre el desarrollo de los bebés de tres meses.

CRECIMIENTO Y DESARROLLO DE TU BEBÉ DE 3 MESES

¡Felicidades por el tercer mes de tu bebé! Se puede decir que es su "mini-cumpleaños". Los tres meses marcan una primera etapa de su desarrollo y llega la hora de valorar su crecimiento con más conocimiento de causa.
A los tres meses, el peso del bebé es de unos 6-7 kilos. Al final de los tres meses, el pequeño habrá aumentado unos 10,5 centímetros con respecto a su estatura al nacer. En cualquier caso, los valores medios no tienen por qué corresponder a los de tu hijo, y debes saber que una cierta variación hacia arriba o hacia abajo es totalmente normal. La genética es determinante para el peso o la talla del pequeño.
A esta edad, ya puede seguir un objeto en movimiento, abrir y cerrar las manos, emitir sonidos y gorjeos, levantar la cabeza unos 45 grados cuando se le pone boca abajo y mover las piernas y los brazos enérgicamente, entre otros logros.

ALIMENTACIÓN Y SUEÑO DE TU BEBÉ DE 3 MESES

A partir de los tres meses, es posible que empiecen a reducirse las tomas nocturnas (si es que tu hijose despierta para comer por la noche). Aún faltan otros tres meses para empezar con la introducción de nuevos alimentos, así que la lactancia materna exclusiva (o bien el biberón, si alimentas a tu hijo con leche artificial) continúa siendo la única forma de alimentación de tu pequeño.
El bebé empieza a estar cada vez más activo y a pasar más tiempo despierto. Además, las horas que el pequeño dedica al sueño empiezan a reducirse.
Sin embargo, no todos los niños necesitan las mismas horas de sueño para descansar bien.
Para comprobar si tu hijo duerme suficiente, debes observar si, durante el día, se muestra cansado, si bosteza, si está irritable, etc. Establecer una rutina es fundamental para fomentar un hábito del sueño tranquilo. ​

CONSEJOS Y BIENESTAR DE TU BEBÉ DE 3 MESES

Para favorecer el desarrollo físico del bebé, juega con su cuerpo, realizando algunos ejercicios degimnasia, como flexionarle las piernas o extenderle los brazos. Ponle de pie unos instantes, sujetándole por el tórax, y anímale a moverse para coger sus juguetes, especialmente, si está tumbado boca abajo.
¿Te has dado cuenta de lo contento que se pone tu bebé cuando entras en su campo visual? Aunque ya te reconocía desde su nacimiento, ahora demuestra su predilección por ti de forma más expresiva. También se pone muy contento, sonríe y agita sus bracitos y sus piernas cuando ve a supapá o a las personas más cercanas. Sus sonrisas y gorjeos son cada vez más frecuentes y sonoros. ¡Está para comérselo!​


jueves, 11 de agosto de 2016

2 mes del bebé

A sacar los baberosLas glándulas salivales de tu bebé han estado funcionando desde que estaba en tu útero, pero tal vez hayas notado que hace poco empezó a babear. También que se mete todo a la boca y que produce más saliva de la que puede tragar.

Sin embargo, esto no significa que tu bebé esté ya entrando a la etapa de la dentición. Eso probablemente no empiece sino hasta dentro de dos semanas o más. A la mayoría de los bebés les sale el primer diente entre los 4 y los 7 meses de edad. Si el desarrollo de tu bebé va adelantado, podrías ver su primer dientecito, por lo general uno de los dos dientes centrales inferiores, asomarse por la encía a eso de los 3 meses. (Y en casos muy poco comunes, ¡el primer diente de algunos bebés es visible al nacer!)

Muchas mamás le ponen a su bebé un babero permanentemente a esta edad para que absorba la saliva. Si tú lo haces, recuerda quitárselo antes de que se duerma para evitar el estrangulamiento.

Lo bueno es que la saliva de tu bebé cubre los juguetes y otros objetos con una capa de proteínas que lo protege contra enfermedades. Eso es muy conveniente, ya que continuará explorando y metiéndose a la boca cualquier cosa que esté a su alcance.

Más horas de sueñoSi tu bebé duerme de cinco a seis horas seguidas, eres una de las pocas mamás (o papás) afortunadas en este sentido. La mayoría de los bebés de 10 semanas de edad aún se despiertan a media noche. Pero incluso los bebés que no duermen toda la noche, deben dormir y permanecer despiertos durante intervalos más largos en esta etapa, en vez de dormir y despertar tan seguido como al principio. Probablemente tu bebé tenga de dos a cuatro períodos largos de sueño y permanezca despierto hasta diez horas en un período de 24.

Una nota interesante: ya sea que a tu bebé le guste desvelarse o despertarse muy temprano, dormir mucho o poco, probablemente permanezca así durante toda su infancia.

Se da la vueltaTu bebé está aprendiendo a darse la vuelta. A esta edad es probable que pueda voltearse para quedar boca arriba cuando está acostado de lado, y que pueda darse la vuelta para quedar de lado cuando está boca arriba. La vuelta completa no la dará hasta dentro de un mes, aproximadamente, porque necesita que los músculos de su cuello y sus brazos sean más fuertes para esa maniobra.

La movilidad en aumento de tu bebé significa que debes mantener tu mano sobre él cuando le cambies los pañales. Nunca lo dejes solo en una cama ni en ninguna otra superficie elevada ahora que puede darse la vuelta.

Recuerda que tu bebé es un individuoTodos los bebés son únicos y se desarrollan a su propio ritmo. Las pautas de desarrollo simplemente muestran lo que tu bebé puede lograr, si no ahora, pronto. Si tu bebé fue prematuro, ten presente que los niños que nacen antes de término por lo general necesitan un poco más de tiempo para llegar a ciertas etapas de desarrollo. Si tienes alguna pregunta respecto al desarrollo de tu bebé, consulta con tu doctor.


lunes, 8 de agosto de 2016

Conversando con mi recién nacido


Probablemente no hayas dejado de hablar a tu bebé desde que le tuviste en brazos por primera vez. Aunque también es probable que esas charlas no pasen de las 5 o 6 palabras mientras le cambias el pañal, le das el biberón o le haces una carantoña. Y es que si te paras a pensarlo no es tan sencillo hablarle a alguien que apenas lleva unos días en el mundo… ¿Qué le digo? ¿En qué tono? ¿Comprenderá algo?
Obviamente no entiende tus palabras, pese a ello es muy importante dialogar con él. Al principio te frenará el hecho de que no te entienda y no te pueda responder, pero conviene no cejar en el empeño
¿A qué edad debo comenzar a hablarle?
Antes de nacer. Sí, has leído bien. Se recomienda empezar cuando tu bebé aún esté en el útero. Seguramente ya le hayas hablado entonces. Bien hecho. Según algunos estudios el bebé puede reconocer tu voz ligeramente, aunque distorsionada por el líquido amniótico. Conversar con él en este momento es una excelente manera de comenzar vuestra relación.
Tras dar a luz es útil hablar a tu pequeño, desde el principio. A su manera, buscará comunicarse contigo y responderte con señales que no tardarás en descifrar, como su risa, sus movimientos, llorando o mirándote fijamente. 
¿Cómo le hablo?
La respuesta es sencilla: lo más natural y espontáneamente posible, escuchándole y dándole la oportunidad de contestar. 
Durante los primeros días o meses te sorprenderás dirigiéndote a tu bebé en un tono muy particular, con una voz más aguda que la tuya. Esto es normal y tiene su explicación. Este lenguaje, al que los anglosajones denominan “motherese” se encuentra en prácticamente en todas las culturas y tiene unas características comunes: Está compuesto de frases muy cortas, hay mucha repetición y redundancia, el tono es melodioso, y contiene muchas palabras especiales de bebé, con referencias a objetos y actividades de su entorno. Además, está comprobado que los recién nacidos responden mejor a los sonidos agudos. 
En cualquier caso es importante que le hables con un lenguaje adecuado y aumentando el tono, el ritmo, la entonación y el vocabulario a medida que vaya creciendo. Es lógico que en sus primeros meses de vida oiga las mismas palabras repetidas una y otra vez (leche, pañal, juguete, muñeco, osito, biberón, chupete, casa, calle, etc.) pero no temas emplear términos más complejos. No te limites a nombrar las cosas que le rodean. Cuantas más palabras oiga el bebé en sus primeros meses más rico será su vocabulario después. Cuando se inicie en el léxico y la sintaxis el bebé va a tratar de imitarte, así que dale ejemplo.
No obstante comoquiera que hables a tu bebé, asegúrate de dejar pausas para permitirle responder aunque sea con un simple balbuceo, una sonrisa o una mirada. A los bebés les encanta que les prestes atención cuando tratan de comunicarse contigo. Así que no te sientas ridícula teniendo una “conversación” con tu pequeño, y utiliza expresiones habituales en una charla adulta como “¡No me digas! ¿De verdad piensas eso?” o cualquier frase que suelas emplear, el objetivo es hablarle con naturalidad. En poco tiempo será más receptivo y pronto comenzará a pronunciar sus primeras sílabas. 
¿Qué le digo?
Todo lo que concierne a vuestra relación o lo que haces con él puede ser explicado. No, no te va a entender, pero cuéntale todo lo que haces paso por paso, tu día, lo que vais a hacer juntos… le encantará. 
La comunicación no sólo implica el habla. Incluye el tacto (cogerle, acariciarle, besarle...), la expresión oral (gestos, contacto visual…) y por supuesto el sonido. 
Extender los brazos hacia tu pequeño, por ejemplo, le indica que estás a punto de cogerle. Otras formas de comunicación que tu bebé entenderá son la risa, los abrazos, los besos, las miradas… Es más, el simple contacto físico o visual con tu bebé le indicará que está seguro.

viernes, 5 de agosto de 2016

Sólo quiere brazos


Cuando era un bebé deseabas tenerle todo el día encima para disfrutar al máximo de tu pequeño recién nacido. Sin embargo, ahora que tu niño es mayor, es él el que quiere estar todo el día cogido en tus brazos  
Tu pequeño ha aprendido a andar hace poquito, pero ya se desenvuelve bastante bien. Le encanta explorar y tirarse por los suelos, disfrutando al máximo de su autonomía; además, no para quieto ni un instante y tiene mucha vitalidad. No obstante, en determinados momentos empieza a llorar y patalear reclamando los brazos de papá o mamá, se niega a andar y comienza con uno de sus berrinches. 
Durante sus primeros meses de vida te aconsejaron que no le tuvieras todo el día en brazos o acabaría acostumbrándose y tomándolo por un hábito, pero a ti no te importaba, ya que querías abrazarle todo el tiempo; sin embargo, esta no es la causa principal de este reclamo por parte de tu pequeño, y aunque ahora también te gustaría satisfacerle, ya es un niño mayor y tu espalda puede empezar a resentirse. 
¿Por qué quiere estar en brazos? 
A la hora de plantearte por qué actúa así, debes tener en cuenta que cada niño es distinto y que no siempre pedirán que les cojan en brazos por los mismos motivos.
• Tu hijo acaba de aprender a andar hace poco y además tiene las piernas más cortas, por lo que probablemente no podáis llegar a ningún sitio andando sin que, al cabo de un rato, acabe cansado y pida que le llevéis en brazos. 
• Cada vez es más independiente y le encanta explorar las cosas a él solito, sin embargo, para hacerlo, necesita de la seguridad que le aportan los brazos y el contacto físico con sus papás. 
• Cuando tu pequeño se encuentre mal reclamará que le cojáis, ya que no hay mejor forma para que se le pasen todos los dolores. 
• En otras ocasiones, el niño necesita vuestro cariño, o simplemente os quiere cerca, a su altura y en brazos, desde donde su visión se expande y sus piernas pueden descansar, satisfaciendo así su cariño, cansancio y curiosidad al mismo tiempo.
¿Cómo actuar? 
• Cede justo lo necesario, teniendo en cuenta si el niño pide constantemente que lo lleves en brazos o si sólo es en ocasiones, ya que puede sentirse mal o cansado. 
• Todavía es muy pequeño y prácticamente acaba de aprender a andar. Salid de casa con el tiempo suficiente para ir despacio a los sitios, pudiendo hacer alguna parada, de unos cinco minutos, para que descanse.
• Mientras vayáis caminando, háblale y distráele, así no pensará en la necesidad de ir en brazos. Además, si lo pide, puedes ofrecerle una recompensa por ir andando, como una visita al zoo, al parque,… 
• Otra opción, aunque probablemente no sea su preferida, puede ser la de llevarle en cochecito, ya que así, al menos, no se cansará. 
•  Cuando te pida que lo lleves en brazos, proponle hacer turnos o un límite: “Camina hasta la esquina y yo te llevo hasta casa de la abuela”, “voy a contar hasta 100 y luego te cojo en brazos”. Así aprenderá el valor del esfuerzo y la necesidad de esperar para conseguir lo que quiere. 

Cuánta leche debe tomar un bebé de 12 meses?

En ocasiones tu bebé pasará por una época de rápido crecimiento y sentirá más hambre. Si durante el desarrollo de tu pequeño tienes alguna ...