miércoles, 4 de mayo de 2016

Masaje

Masaje para el bebé recién nacido

En las primeras semanas después del parto, el contacto entre tú y tu pequeño es muy importante. Mediante este masaje para bebé se crea la confianza y un vínculo fuerte con tu hijo. Para no agobierle al principio, debes hacerlo progresivamete, y que sea inicialmente sólo de 5 minutos. Procura que el bebé no esté demasiado cansado o con hambre, podría inquetarse y no disfrutarlo. Encuentra los pasos detallados en 6 consejos del masaje para bebé.

Masaje para bebé - El cuerpo: Masajea todo el cuerpo de tu pequeño con movimientos ligeros y suaves. Llega con la palma de la mano o los pulgares a la cabeza, la cara, los brazos, las piernas y la espalda de tu hijo.

Masaje para bebé - Las manos: Abre la mano del pequeño y presiona levemente con el dedo pulgar sus deditos hacia abajo suavemente. Con el otro pulgar masajea suavemente la palma de la mano y luego cambia de mano.

Masaje para bebé - Los pies: Agarra suavemente el pié de tu hijo con una mano. Coloca el pulgar sobre la planta del pie y frota muy suavemente con el pulgar hacia arriba y hacia abajo, masajeando así la planta del pié. Luego repítelo con el otro pié.

martes, 3 de mayo de 2016

Preguntas sobre el masaje para bebé

¿Por qué un masaje para bebé?

Realizar un masaje al bebé fortalece el vínculo entre tú y tu pequeño. Así vas a conocer su cuerpo en detalle y él disfrutará de tu proximidad física y tu cariño. Igualmente le ayudas a que tenga más consciencia de su cuerpo y a desarrollar así una imagen corporal saludable. Además, a través del masaje para bebé se promueve la estimulación de la circulación de superficie de la piel y se fortalece su sistema inmunológico.

¿Cuando se puede empezar con el masaje para bebé?

Nunca es demasiado pronto para empezar con el masaje para bebé. Tras el nacimiento puedes comenzar a darle masajes, mediante gestos y caricias suaves por su cuerpo. Hasta aproximadamente los dos meses son recomendables los masajes "parciales" para que el niño no se agobie, igualmente procura que no sea de más de cinco minutos. A partir de los dos meses puedes empezar a ampliar progresivamente el masaje a todo el cuerpo.
¡Importante!
Presta atención al realizar el masaje para bebé de no ejercer presión sobre la columna vertebral de tu pequeño, porque sigue siendo muy sensible.

¿Cuándo evitar el masaje para bebé?

Aunque el masaje puede ser muy relajante para tu hijo, en algunos casos quizá es mejor que lo evites. No realices el masaje para bebé especialmente si tu hijo está enfermo o tiene fiebre. Dale el masaje sólo si tú estás tranquila y tienes tiempo, las prisas no son buenas. Si el niño está hambriento o cansado tampoco es recomendable, puede que lo inquietes aún más.

lunes, 2 de mayo de 2016

El bebé no quiere comer papilla: 8 concejos para que coma

Empezar a darle papilla a tu hijo no está exento de problemas. Uno de ellos puede ser que el bebé rechace la nueva comida. Pero ¿por qué no quiere comer? Infórmate aquí de los motivos y encuentra 8 consejos que te ayudarán ..
Además de la leche has decidido empezar a darle a tu hijo papilla pero resulta que éste la recahaza. Cambiar de alimentación se está volviendo un problema porque sencillamente no acepta la nueva comida y no sabes qué hacer. Pues bien, lo primero que has de tener en cuenta es que este rechazo no se debe siempre a qué no le guste la comida. A continuación te informamos de otras posibilidades.

1. El bebé no quiere comer porque no le gusta

La respuesta más fácil al interrogante de por qué tu bebé no quiere comer papilla es que sencillamente no le gustan los ingredientes que has usado. Incluso a esta edad los niños tienen sus propios gustos y saben qué quieren y qué no. Puede ser que las verduras o la fruta que hayas utilizado no esten entre sus preferidas. Sin embargo, si le das un nuevo alimento a tu hijo y lo rechaza eso no quiere decir que no le guste. Dáselo cada día durante una semana. Si aún así sigue rechazándolo puede que no sea el alimento adecuado y puedes pensar una alternativa.

Consejo: Los alimentos que son un poco dulces suelen tener éxito.

2.El bebé no quiere comer porque no tiene hambre

Otra posibilidad de por qué tu bebé no quiere comer papilla es porque no tiene hambre. Eso puede suceder si, por ejemplo, le das la comida del mediodía demasiado pronto y todavá está satisfecho del desayuno. En este caso deberás espaciar más las diferentes comidas. No obstante, de la misma manera que tú no tienes siempre el mismo hambre, el bebé tampoco lo tendrá. Si no quiere comer te lo hará saber moviendo la cabeza o manteniendo la boca cerrada. Deberías aceptar estas señales y no forzarlo a comer.  Cando tenga hambre y quiera hacerlo tranquila que te lo hará saber.

3.El bebé no quiere comer papilla porque está demasiado hambriento

Aunque parezca contradictorio tu bebé no quiere comer porque está demasiado hambriento. Sobre todo al principio puede pasar que tenga tanta hambre que quiera comer de manera rápida y sencilla. Puesto que mamar del biberón o la teta le resulta más sencillo que comer papilla con una cuchara, es posible que consecuentemente se niegue a comer la papilla. Si persistes en el intento es posible ques u rechazo aumente así que lo más fácil es que lo satisfaga y le des lo que quiere. En intentos ulteriores deberá anticiparte al hambre y darle la papilla antes de que esté demasiado impaciente para comer.

4. El bebé no quiere comer papilla porque no le gusta como se come

No a todos los niños les gusta la papilla. Puede deberse a su consistencia o a que no les gsuta comer con cuchara. Los hay que prefieren pasar de la lactancia a la comida normal. Si tu hijo es capaz de masticar y tragar la comida no se pueden poner objeciones. Prueba de darle pqueños trozos de pan o verdura cocida para saber si prefiere esta forma de alimentarse.

5.El bebé no quiere comer papilla porque está despistado

Si tu hijo se despista fácilmente durante la comida y no quiere comer deberías intentar que no tuviera estímulos externos y la hora de comer se desarrolle de la manera más tranquila posible. Si tienes la televisió o la radio encendida debes apagarlas. Los juguetes tampoco te resulttarán una ayuda así que no se los des mientras come. El bebé ha de tener conciencia de la importancia del momento de alimentarse y de hacerlo bien.
No obstante, que tu hijo juegue con la cuchara o la comida no es perjudicial. El hecho de que juegue con la comida no significa que no le interesa sino más bien al contrario, que le interesa mucho por sus cualidades y particularidades. Es una experiencia sensorial importante que le ayudará a acostumbrarse a esta nueva forma de alimentarse. Coge sencillamente otra cuchara e intenta darle de comer mientras el inspecciona la papilla.

6. El bebé no quiere comer papilla por que está inseguro

Para el bebé todo lo nuevo es un reto. Incluso con las cosas que para ti son obvias el bebé deberá ocuparse de resolverlas. Por supuesto esto vale también para la comida. A algunos niños les produce cierta inseguridad la nueva sustancia no fuera el caso de que les pudiera perjudicar.Por eso prefieren no comer.
En estas situaciones debes mantener la calma. Los niños tienen su ritmo para acostumbrarse a la papilla y tu debes dárselo para que adquiera seguridad. Para hacérselo más sencillo puedes ponerle un poco de papilla en los labios y pueda probar su gusto. También puedes darle algunos alimentos para que los investigue. De esta manera los irá descubriendo por su cuenta e incluso puede que le resulte divertido.

7. El bebé no quiere comer papilla porque la situación le supera

Puede suceder que tu bebé se sienta superado por la situación. Debe acostumbrarse a la consistencia y sabor de la papilla y aprender una técnica completamente nueva de alimentarse. Además ha de manipular nuevos instrumentos como la cuchara. Quizás tu hijo no puede procesar todos estos estímulos de una tacada y rechaza el momento de comer.
En este caso puedes ayudarlo reduciéndole los distintos factores. Deja al principio que ingiera la papilla de tus dedos hasta que se haya acostumbrado a su consistencia y gusto. Cunado haya aceptado la papilla puedes introducir la cuchara.
También puedes darle la cuchara para que juegue antes de empezar a darle sus primeras papillas. Pon un poco de agua en ella para que aprenda a utilizarla para ingerir alimentos. De esta manera se acostumbrará a su sabor y a cogerla con las manos.

8. El bebé no quiere comer papilla porque está confuso

A algunos bebés les cuesta comer la papilla porque están costumbrados a mamar del biberón o la teta. Esta manera de alimentarse genera un vínculo entre madre e hijo. Cuando se pasa a la papilla se quedan confusos porque esperan otra cosa de mamá. En estos casos puede ser de ayuda que sea otro miembro familiar, como papá, quien le dé la papilla. Seguro que él se siente orgulloso y agradece la proximidad con el bebé.
No presiones al bebé si no quiere comer papilla
Cuando empieces a darle la papilla no esperes mucho de él. Es normal que la escupa porque todavía no ha aprendido los movimientos necesarios para tragar. Los primeros intentos no son para satisfacer su hambre sino más bien para aprender a comer. No es raro que te cueste de 5 a 8 comidas el que el bebé empiece a comer sin problemas.
Además la capacidad de comer con cuchara se desarrolla en cada niño de manera diferente. Hay niños que acostumbran rápidamente y otros a los que les cuesta un poco más. Es importante que te guies por sus necesidades y disposición. Las comparaciones con niños de su edad sólo harán que aumentar tu impaciencia y el bebé lo notará.
Si tu bebé no quiere comer a pesar de todas las situaciones que te hemos descrito, quizás es que todavía no está preparado para la papilla. Dale el tiempo que necesite. Si quieres saber cómo notar cuándo está preparado puedes consultar nuestro artículo Alimentación complementaria: ¿Está mi 
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martes, 26 de abril de 2016

Bebé de cinco meses

Cómo crece un bebé de 5 meses, física y mentalmente

El bebé de cinco meses está cada día más espabilado. Ya posee la habilidad para transferir los objetos de una mano a otra y es capaz de sujetar el biberón él solito. Ahora querrá llevarse todo a la boca para probarlo.
Empieza a lamer, a arañar y chupar todo lo que esté a su alcance. Respecto a su alimentación, ya se empiezan a introducir sus primeras papillas. Una aportación enérgica buena debido a su alto contenido en hidratos de carbono, además del aporte de proteínas, minerales y vitaminas.

El desarrollo del bebé de cinco meses
En cuanto a su movilidad, el bebé ha experimentado una gran movilidad, ya que es lo bastante fuerte para levantar la mitad superior de su cuerpecito apoyando los brazos. Durmiendo también se mueve y puede que dé la vuelta si lo dejas solo en la cuna.
Demostrará su deseo de coger a alguna cosa con más empeño, y se enfadará y gruñirá si no consigue sus propósitos. Le gusta llamar tu atención, porque sabe que acudirás en su busca.
Le encanta que le cojan en brazos y le mimen. Para mejorar susestímulos responde a su llamada cada vez que te llame y habla mientras vas hacia él para que se vaya percatando de tu cercanía.

Los reflejos del bebé de cinco meses
Ya no sonríe a todos. Algo cambia en su comportamiento. Sonríe delante de un rostro familiar y a la vez se muestra serio y miedoso o vergonzoso en la presencia de personas a quienes no conoce. Su percepción se esmera, pues el bebé puede diferenciar una voz amable de otra menos amable y reaccionar a ellas de distintas maneras.
En esta etapa, empieza el juego con los pies. En esta etapa de su desarrollo, tiene lugar el momento en que se miran y se identifican en el espejo. Puede que se asuste al principio, pero después querrá tocarlo y lamerlo, sonreír delante de él, y empezar a emitir toda clase de sonidos. Ya hace pedorretas y emite sonidos y palabras como "ejj", "ma" "da", etc. Para él todo será un juego alegre y divertido.

La alimentación del bebé en el quinto mes de edad
Entre los cinco y seis meses de vida se introducirá la alimentación complementaria del bebé. En cualquier caso, a los cinco meses los bebés están perfectamente alimentados y reciben todos los nutrientes necesarios a través de la lactancia materna o la lactancia artificial si la madre no puede amamantarle. 

Cómo estimular al bebé de cinco meses de vida
Cada vez el babé tiene más capacidad para jugar y relacionarse por lo que los juegos de estimulación son ideales para esta etapa de su vida. Puedes tumbar al bebé boca abajo y dejar un jueugete cerca de él para que intente cogerlo.
Cantar al bebé, ponerle música clásica, darle masajes o dejar que toque objetos de diferentes texturas son actividades que relajarán al bebé, lo entretendrán y además, estimularán sus sentidos.

lunes, 25 de abril de 2016

Cómo afecta a los hijos la ausencia de la figura paterna

Reacciones
La figura paterna, aunque necesaria e insustituible, tiene  la posibilidad de un relevo que, bien manejado por  la madre, puede permitir que la ausencia o desapego afectivo que se impone por diversas causas no afecte el desarrollo emocional y psicológico de los  hijos.
Mientras muchos hijos se afectan ante la ausencia de la figura del padre, otros salen fortalecidos de esa carencia. Suelen ser aquellos que posteriormente se convierten en verdaderos líderes.  Resultado este, de una corriente psicológica de los últimos tiempos fomentada por los especialistas y que, por fortuna, cada vez  toma mayor fuerza.
“Dependerá  de cómo fue esa  ruptura con el padre  y también de las características de personalidad de cada quien.  Nunca se logra sustituir por completo”, explica la psicóloga Luz Sosa Ruiz, quien a su vez asegura que hay muchas variables y muchos elementos a tomar en cuenta, en lo que influirá posteriormente en su desarrollo psicológico y emocional.

Entre esas razones figura  el hecho de si el niño nunca conoció a su padre, bien sea por fallecimiento u otra causa,  que los padres se separen o se divorcien, hijos que las madres deciden tener a pesar de esa ausencia de los padres y ellas se comprometen totalmente a echarlos hacia adelante… 
Algunos niños –continúa-  cuando nunca conocen a su padre se cuestionan seriamente el porqué ha ocurrido, y muchos, hasta terminan sintiéndose culpables por esa carencia.

“La familia de la madre intenta suplir la carencia con la figura de un abuelo, un padrino, tío,  pero esa ausencia nunca se logrará llenar del todo, porque es una figura importante”, dice.
Si el niño nunca ha tenido contacto con el padre y  ve que entre sus amiguitos algunos están en situación similar, la ausencia la procesa mejor.
“Ahora bien, si lo ha conocido, depende mucho del tipo de padre que haya sido. Hay padres cuya ausencia, por la razón que sea, suponen un duelo muy grande en la vida del niño, porque ha sido un padre cercano, una verdadera figura con la cual identificarse. En ese caso, la situación es mas difícil porque es muy significativa la pérdida y la carencia, sin importar la edad”, agrega.

Se dice que entre los cuatro a siete años es que se plantea en la vida (del hijo) el modelo masculino, la identificación sexual que le corresponde al niño con el padre.
Por otro lado, están los preadolescentes y adolescentes, “en esa etapa  aparentemente no les interesa tanto esa figura pero cuando carecen de ella se resienten y a veces lo expresan con conductas inadaptadas como rebeldía, ausentismo escolar, desmotivación o algo peor todavía, oponiéndose a los patrones y normas  social, cultural y moralmente  aceptados en su hogar. Eso va a depender mucho del entorno y de cómo la madre sea capaz de sustituir  o  tratar de representar a ese papá”, subraya Luz.

Es muy importante que si el padre no ha fallecido,  éste  busque las formas,  cualesquiera que sean, de hacerse presente en la vida de los hijos.
Existen  padres divorciados, separados,  que mantienen una relación próxima con sus hijos y con su ex pareja, comportando cierta armonía  en favor a ese hijo.
“Porque se deja de ser cónyuge, pero no se deja de ser hijo, ni se deja de ser padre. Cuando eso se asume y no se cae en la idea generalizada  de que el hombre cuando deja a la mujer deja a los hijos, el padre puede convertirse no en la misma figura que era antes,  pero sí en una figura cercana”.

Ese hombre intenta cubrir con calidad lo que falta en cantidad. “La calidad del trato, la proximidad, la representación como padre ante la institución escolar  y en todos los momentos esenciales en los que  cada hijo siente que tiene algo especial”, explica Ruiz.
Es importante también la presencia de  la familia paterna en la vida de los hijos, que no se rompa ese nexo familiar.  El hijo  no interrumpe totalmente con lo que son sus raíces. Percibe un cambio en la forma y en el momento en que papá va a estar.

En contraposición a padres que se desentienden de sus hijos, existen  otros  que mantienen un contacto a diario,  aunque no vivan con ellos.  El amor bien llevado siempre hace bien y esa proximidad es un gesto de amor, es mantener ese nexo biológico que debe durar toda la vida  “Es excelente que el papá siga estando presente y  no únicamente en el aspecto de la provisión material, sino  el proveedor de afectos,  de vínculos sociales”.

¿Y cuando el manejo no es saludable?
Hay muchas maneras de reflejarse cuando el manejo no es saludable. Ahí  entra el rol de la madre como decisivo.  Si la madre se resiente y transfiere su dolor  al hijo,  éste  sentirá ese rechazo y manifestará  una ira interna de “por qué me dejaste, si yo soy tu hijo… si compartíamos”. “Eso no ocurre cuando  la madre sabe manejarlo, sin endiosar la figura, porque hay madres que encubren y hasta pretenden justificar esa  ausencia”, apunta Luz.
La especialista en la conducta humana recomienda escuchar y acompañar al hijo, “cargar doblemente, porque tiene que hacer las dos funciones, padre- madre. Si el hijo se lo demanda,  tratar de dar una explicación sin asumir culpa, porque ella no es la responsable  ni la culpable de ese abandono, pero tampoco sin descargar su ira en esa relación que falla”.
Los efectos de esa carencia de afecto  varía y depende del entorno. En la clase social baja la gran cantidad de los niños crecen solo con las madres y a veces sin ninguno de los dos, porque para la madre poder asumir la manutención de los hijos tiene que ir a trabajar y ellos quedarse con abuelos, tíos, sobrinos, vecinos, entonces la figura del padre, quizás, ahí es menos importante porque esa carencia la comparten muchos de su entorno social.  En cambio, “la clase media y alta mantiene más el vínculo conyugal por diferentes razones: económicas, sociales, legales… y cuando el padre no está el muchacho se reciente más”, subraya la experta.

En consecuencia, el hijo puede  manifestar aislamiento, ira, culpabilidad hacia la madre porque entiende que ella no supo mantener al padre a su lado. “Como también,  se aíslan del afecto del padre cuando se presenta, cuestionándole su ausencia. Comienza a convivir sin tomarlo en cuenta”. Otros, en su añoranza del padre,  fabulan y lo encubren,  a modo de justificar su ausencia,  un mecanismo a través del cual mantienen la ilusión de que tienen un padre que los ama.

Fortalecidos de la carencia 
A veces ocurre todo lo contrario y  el hijo, en lugar de ser negativo y aislarse,  asume que es importante y se propone demostrarlo.  Son aquellos que llegan a convertir se en verdaderos líderes. “Salen fortalecidos de la carencia, una conducta que en la corriente psicológica  cada vez  toma mayor fuerza.  Se fomenta  al individuo para que pueda establecer todo un repertorio emocional de enfrentamientos y afrontamientos de dificultades, sin depresión y con el menor daño”.

domingo, 24 de abril de 2016

2ª ETAPA: De 5 a 6 meses

A. ALIMENTACIÓN
1. INICIO DE LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA.
Esta etapa resulta esencial en la vida del bebé, pues es en este período cuando se va a iniciar la diversificación de su dieta hacia la alimentación complementaria: es decir, sin dejar de utilizar la leche, se empiezan a introducir nuevos alimentos. Es lo que se conoce con el término "Beikost", palabra utilizada para designar cualquier alimento a incluir en la dieta del bebé que no sea la leche. La introducción de los mismos depende de muchos factores, pero no deberán ser administrados antes de los 5 meses.
¿Por qué a partir de los 5 meses?
A partir de los 5 meses se produce la maduración de órganos y sistemas, con una mejoría de la secreción gástrica y pancreática, así como la movilidad intestinal y la respuesta inmunológica. En este periodo se podrá comenzar con los cereales y con la fruta. La leche en este tiempo se continúa con fórmula de inicio, en el caso que el bebé no esté lactado al pecho.

En los lactantes considerados de muy elevado riesgo alérgico, la alimentación complementaria no se iniciará hasta después de los 7 meses, y todo este primer semestre estará con lactancia materna o en su defecto con una fórmula adaptada indicada por su pediatra.

A partir de los 6 meses se comenzará con los distintos alimentos, pero de forma más lenta que lo habitual y se retrasarán mucho los alimentos más susceptibles de producir alergia tales como huevo, pescados y algunas verduras. Sólo a partir de los 2 años tendrá el niño una dieta similar a la del adulto, con la introducción de todos los tipos de alimentos.
A los 6 meses, el bebé tiene capacidad de transportar y tragar alimentos semisólidos puestos en la parte anterior de la boca. Desaparece el reflejo de extrusión. Controla la musculatura labial para cerrar la boca, tiene movimientos de lengua hacia atrás y adelante y mueve hacia dentro el labio inferior cuando se retira la cuchara. A esta edad, hay también un aumento de la secreción de ácidos biliares y de la secreción pancreática, por tanto aumenta la capacidad de digestión y absorción de alimentos más complejos.
No obstante, la barrera intestinal, al tener mayor permeabilidad, es más vulnerable a la entrada de sustancias potencialmente lesivas. En este período además, el sistema inmunitario intestinal no está completamente desarrollado, por lo que el lactante está más fácilmente expuesto al riesgo de infecciones y de hipersensibilidad, por la inmadurez de los mecanismos de defensa contra algunos problemas.

El Beikost cumple, por consiguiente, un papel tanto educativo como nutricional, desempeñando una labor importante en el desarrollo de los sentidos, ya que en el acto de comer existe una gran estimulación sensorial que es fundamental para que el niño adquiera sus futuros hábitos alimentarios.

2. INTRODUCCIÓN DE LAS PAPILLAS DE CEREALES A PARTIR DEL 5º MES.

Los cereales son el primer alimento no lácteo que se introduce en la alimentación de los lactantes en forma de papillas.
Su aportación energética es buena, debido a su contenido en hidratos de carbono relativamente elevado. También contribuyen al suministro de proteínas, minerales y vitaminas, además de ácidos grasos esenciales.
Todos ellos se presentan parcialmente hidrolizados, lo que favorece la digestión por una amilasa pancreática que en ocasiones no está lo suficientemente desarrollada, además de una mejor solubilidad en el agua o la leche.
En la actualidad, todas las papillas de cereales infantiles se presentan como papilla instantánea. Esto supone que los cereales que la componen han sido tratados para conseguir una reconstitución inmediata sobre leche/agua y favorecer a su vez la digestión.
En este sentido, la diferencia entre las papillas radicará en las distintas tecnologías aplicadas en el proceso de fabricación y en el tratamiento de los almidones.
Algunos preparados se obtienen de un solo cereal, mientras que otros contienen mezcla de varios.

El gluten
Es muy importante recordar, de forma muy insistente, que hay cereales que contienen un compuesto proteico llamado GLUTEN, como son el TRIGO CENTENO, la CEBADA y la AVENAque en algunos casos puede provocar la enfermedad celiaca. Por ello su introducción será después de los 6 meses y se realizará con mucho cuidado.
A partir del 5º mes los cereales que se suministrarán al bebé son SIN GLUTEN (principalmente el maíz y el arroz). La administración de papillas de cereales supone un mayor valor energético y una absorción más lenta de los nutrientes.
Esto conlleva un mantenimiento más prolongado de la glucemia (glucosa en sangre) y, por tanto, un retraso en la aparición de la sensación de hambre, permitiendo con ello un mayor esparcimiento de las tomas.
Las papillas de cereales se incorporan primeramente en el biberón, en una concentración del 3-5%, para unos meses más adelante prepararse en el plato a una concentración del 8-12% incorporando el trigo como cereal básico.

3. INTRODUCCIÓN DE LAS FRUTAS A PARTIR DEL 6º MES.
La fruta suele ser el segundo alimento no lácteo que se introduce en la dieta, aunque no hay argumentos científicos importantes que demuestren ventajas sobre el orden de introducción de cereales o frutas.
Las frutas son ricas en agua, hidratos de carbono, residuos como la celulosa, vitaminas (especialmente la vitamina C) y minerales.
Su introducción se puede iniciar en zumo, en papillas o en Potitos® hechos con manzana, plátano maduro y pera, al que se le añade zumo de naranja, y posteriormente fruta variada del tiempo.
Se deberán evitar frutas potencialmente alergénicas, tales como las fresas, fresones, frambuesas, moras y kiwi, pues son capaces de liberar histamina y producir manifestaciones alérgicas. Igualmente, se deben dar distintas variedades de frutas para favorecer el aprendizaje alimentario y potenciar el desarrollo de los sentidos. Es conveniente que sea madura o incluso cocida porque es más digestiva, aunque en esta última se pierda el componente vitamínico, el cual puede compensarse ofreciendo al bebé zumo de fruta fresca, preferentemente cítricos.
Las papillas sólo de frutas no tienen la energía de una toma de biberón, por lo que el bebé no se queda tan lleno. Por tanto, es conveniente añadir a las mismas alguna harina sin gluten desde el comienzo de sus tomas y posteriormente, después del 6º ó 7º mes, adicionar harinas con gluten o galletas.

RESUMEN NORMAS GENERALES DE
ALIMENTACIÓN HASTA LOS 6 MESESE
da Biberones al día Hasta 4-6 mesesLeche materna o fórmula adaptada 5-6 meses Cereales sin gluten, Zumo de naranja (administrado a cucharaditas)

Otras recomendaciones:
No son necesarios suplementos de sal o azúcar en la alimentación del lactanteLos purés de verduras no deben llevar, en un principio, sal ni aceiteLos purés de fruta no deben llevar galletas: éstas se suelen sustituir por unos cacitos de los cereales que tome el niñoLos lactantes deben recibir suplementos de vitamina D3 durante el primer año de vida, y en ocasiones suplementos de hierro de los 3 a los 5 meses de edad.

B. PAUTAS DE DESARROLLO
El bebé empieza a coordinar movimientos con las manos al 5º mes y ya pasa objetos de una mano a la otra.Además el bebé comienza a  mirar sus propias manos, etc.Es capaz de sentarse sin apoyo a los 6-7 meses y al poco tiempo ya es capaz de girar sobre si mismo.A los 6 meses comenzará un balbuceo monosilábico
C. VACUNAS (Pulsar para ver el calendario vacunal de la AEP)
D. RÉGIMEN DE VIDA
Baño diario, limpieza de pañales, paseoSe puede empezar a ponerlo semisentado en la silla, pero sin forzarSeguirá objetos con las manos e intentará cogerlos. Se divierte jugando con los pies y las manosEl niño todavía no coordina bien los movimientos oculares y en ocasiones puede parecer bizco. Esto es normal ya que a esta edad todavía no tienen acomodación visual.

E. PREVENCIÓN DE ACCIDENTES
Precisa una vigilancia constante, no dejar solo en la bañera o en superficies elevadas. Tampoco lo deje con hermanos pequeños ni con animalesMantener fuera del alcance de los objetos menores de 5 cm o que tengan elementos que puedan desprenderseProtéjalo del sol y vigile que el cochecito no esté en la calzada mientras espera en la acera para cruzar la calle.

F. VIAJAR EN COCHE
Para viajar en el coche debe colocar al bebé en un asiento de seguridad homologado según la normativa de la Comunidad Económica Europea.
Para niños de 5-6 meses los principales asientos de seguridad son los siguientes:
Arnés de seguridad para el capazo: es una estructura que se vende aparte del coche de paseo y sirve para fijar el capazo del coche de paseo al asiento trasero del coche. La principal desventaja es que ocupa todo el asiento traseroSilla cesta de seguridad: es una sillita pequeña e inclinada, que recoge todo el cuerpo del bebé. Se puede colocar tanto en el asiento trasero como en el delantero para evitar distracciones. No debe colocarse en el delantero si éste tiene air-bag o lo tiene conectado. Debe utilizarse hasta los 10 kg o hasta que el niño quepa. Se coloca siempre en dirección contraria al sentido de la marcha y se acopla con el propio cinturón de seguridad del coche. Colocar al niño en contra del sentido de la marcha ayuda a dar más protección a la cabeza en caso de accidente. Es el sistema actualmente preferido por los fabricantes

sábado, 23 de abril de 2016

¿Sabías que la inteligencia se hereda de la madre?

Las personas inteligentes deben agradecerles a sus madres ya que, según la ciencia, son ellas las encargadas de transmitirle los genes relacionados con la inteligencia. Por tanto, quizá los estereotipos de género que hemos arrastrado a lo largo de tantos siglos estén a punto de dar un vuelco radical. Las madres solteras que quieran tener un hijo inteligente no necesitan buscar a un Premio Nobel en un banco de esperma y es probable que los hombres comiencen a encontrar en la inteligencia de las mujeres su mayor atractivo.
En la base de esta idea se encuentra lo que se conoce como “genes condicionados”, los cuales se comportan de manera diferente según su origen. En práctica, estos genes tienen una especie de etiqueta bioquímica que permite rastrear su origen e incluso desvela si son activos o no dentro de las células de la descendencia. Curiosamente, algunos de esos genes condicionados solo funcionan si provienen de la madre. Si ese mismo gen se hereda del padre, es silenciado. Obviamente, otros genes funcionan de manera contraria; es decir, solo se activan si provienen del padre.

Las células de la madre se dirigen a la corteza cerebral, las del padre al sistema límbico
Sabemos que la inteligencia tiene un componente hereditario, pero hasta hace poco se pensaba que este dependía tanto del padre como de la madre. Sin embargo, diferentes investigaciones desvelan que los niños tienen mayores probabilidades de heredar la inteligencia de su madre ya que los genes de la inteligencia se encuentran en el cromosoma X.

Una de las investigaciones pioneras en este ámbito se realizó en el año 1984, en la Universidad de Cambridge. Este estudio analizó la coevolución del cerebro y el condicionamiento del genoma, para concluir que los genes maternos contribuyen en mayor medida al desarrollo de los centros de pensamiento del cerebro.
En aquel estudio los investigadores crearon unos embriones de ratones especiales que tenían únicamente los genes de la madre o los del padre. Sin embargo, cuando llegó el momento de trasladarlos al vientre de un ratón, los embriones murieron. Así fue como se descubrió que existían genes condicionados que se activaban solo cuando eran heredados de la madre y que son vitales para el desarrollo adecuado del embrión. Al contrario, el legado genético del padre es esencial para el crecimiento de los tejidos que más tarde forman la placenta. 

En aquel momento los investigadores hipotetizaron que si esos genes eran tan importantes para el desarrollo del embrión, era probable que también desempeñaran funciones relevantes en la vida de los animales y las personas, quizá incluso podrían determinar algunas funciones cerebrales. El problema era cómo demostrar esa idea ya que los embriones con genes de un solo progenitor morían rápidamente.

Los investigadores encontraron la solución: descubrieron que los embriones podían sobrevivir si mantenían las células embrionarias normales y manipulaban el resto. Así crearon diferentes ratones manipulados genéticamente que, asombrosamente, no se desarrollaron de la misma forma. 
Los que tenían una dosis extra de genes maternos desarrollaron una cabeza y un cerebro muy grande, pero tenían cuerpos pequeños. Al contrario, los que tenían una dosis extra de genes paternos tenían cerebros pequeños y cuerpos grandes. 
Al profundizar en estas diferencias los investigadores identificaron células que solo contenían genes maternos o genes paternos en seis partes diferentes del cerebro que controlaban distintas funciones cognitivas, desde los hábitos alimenticios hasta la memoria. 

En práctica, durante los primeros días de desarrollo del embrión, cualquier célula puede aparecer en cualquier parte del cerebro, pero a medida que los embriones maduran y crecen, las células que tenían los genes paternos se acumulaban en algunas zonas del cerebro emocional: el hipotálamo, la amígdala, la zona preóptica y el septum. Estas áreas forman parte delsistema límbico, que es el encargado de garantizar nuestra supervivencia y está involucrado en funciones como el sexo, la alimentación y la agresividad. Sin embargo, los investigadores no encontraron ninguna célula de los padres en la corteza cerebral, que es donde se desarrollan las funciones cognitivas más avanzadas, como la inteligencia, el pensamiento, el lenguaje y la planificación.

Nuevos estudios, nuevas luces
Por supuesto, los científicos han continuado investigando esta teoría. Años más tarde, Robert Lehrke desveló que gran parte de la inteligencia de los bebés depende del cromosoma X. Además, demostró que como las mujeres tienen dos cromosomas X, tienen el doble de probabilidades de heredar las características vinculadas a la inteligencia. 
Recientemente, investigadores de la Universidad de Ulm en Alemania estudiaron los genes involucrados en los daños cerebrales y descubrieron que muchos de ellos, sobre todo los que están relacionados con las habilidades cognitivas, se encontraban en el cromosoma X. De hecho, no es casualidad que la discapacidad mental sea un 30% más común en el género masculino.

Sin embargo, quizá uno de los resultados más interesantes en este sentido proviene de un análisis longitudinal llevado a cabo en el Medical Research Council Social and Public Health Sciences Unit de Estados Unidos. En este estudio se entrevistaron anualmente desde el año 1994 a 12.686 jóvenes con edades comprendidas entre los 14 y los 22 años. Los investigadores tuvieron en cuenta diferentes factores, desde el color de la piel y la educación hasta el nivel socioeconómico. Así descubrieron que el mejor predictor de la inteligencia era el C.I. de la madre. De hecho, el C.I. de los jóvenes se apartaba tan solo una media de 15 puntos del de sus madres.

La genética no es la única responsable
Si nos apartamos del ámbito genético, también podemos hallar otros estudios que desvelan que la madre desempeña un rol importante en el desarrollo intelectual de sus hijos, a través del contacto físico y emocional. De hecho, algunos estudios apuntan que el apego seguro está íntimamente vinculado a la inteligencia.
Investigadores de la Universidad de Minnesota, por ejemplo, encontraron que los niños que han desarrollado un apego seguro con sus madres desarrollan un juego simbólico más complejo a la temprana edad de dos años, son más perseverantes y muestran menos frustración durante la resolución de problemas. 
Esto se debe a que el apego seguro les brinda a los niños la seguridad necesaria para explorar y la confianza suficiente como para resolver problemas sin desanimarse. Por otra parte, estas madres también les suelen proporcionar a los niños diferentes niveles de ayuda en la resolución de problemas, los cuales contribuyen a estimular aún más sus potencialidades.

La importancia de la relación afectiva para el desarrollo del cerebro ha sido demostrada por investigadores de la Universidad de Washington, quienes desvelaron por primera vez que un apego seguro y el amor de las madres es fundamental para el crecimiento de algunas partes del cerebro. Estos investigadores analizaron durante 7 años la forma de relacionarse de las madres con sus hijos y descubrieron que cuando estas apoyaban emocionalmente a los niños y satisfacían adecuadamente sus necesidades intelectuales y emocionales, a los 13 años el hipocampo de estos pequeños era un 10% mayor que el de los niños que tenían madres distantes emocionalmente. Vale aclarar que el hipocampo es una zona del cerebro vinculada con la memoria, el aprendizaje y la respuesta ante el estrés.

¿Podemos hablar realmente de inteligencia heredada?
Se estima que entre un 40-60% de la inteligencia es heredada. Esto significa que el porcentaje restante depende del entorno y la estimulación. De hecho, la inteligencia no es más que la capacidad para resolver problemas. Sin embargo, lo curioso es que para resolver problemas, incluso un problema matemático o físico, también entra en juego el sistema límbico pues nuestro cerebro funciona como un todo. Por tanto, aunque la inteligencia es una función que está íntimamente relacionada con el pensamiento racional, también influye la intuición y las emociones, que genéticamente hablando, es el punto en el que entra la contribución del padre.
Por otra parte, no debemos olvidar que aunque un niño tenga un elevado C.I., es necesario estimular esa inteligencia y alimentarla a lo largo de la vida con nuevos retos que representen un desafío constante. De lo contrario, la inteligencia se estancará.
Más allá de lo que afirme la genética, los padres no se deben desanimar porque también pueden contribuir mucho al desarrollo de sus hijos, sobre todo estando disponibles emocionalmente y convirtiéndose en su modelo. El C.I. con el que nacemos es importante, pero no determinante.

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