sábado, 16 de abril de 2016

Porteo, ventajas y beneficios de llevar al bebé en contacto directoEl porteo crea un sentimiento de protección y transmite tranquilidad

Llevar al bebé cerca es una experiencia maravillosa que crea un sentimiento de protección y el inicio de una estrecha relación entre hijos y padres. Poder estar tan cerca del porteador (madre-padre) transmite mucha tranquilidad a los bebés, que se sienten seguros y protegidos.
Los sistemas de porteo para los bebés, como los fulares o las mochilas portabebés, favorecen una buena posición para el bebé. Esta posición es conocida como la postura de la ranita, que se consigue cuando tenemos el culito del bebé al nivel de nuestro ombligo y su cabeza debajo de nuestra barbilla, sin que llegue a tocarnos.
Beneficios del porteo para los bebés
- Lloran menos: los bebés que son porteados son más tranquilos y lloran menos.
- Duermen mejor: se ha demostrado que los bebés con los que se ha usado el método canguro aumentan más rápido el peso y duermen mejor.
- Tienen mejor desarrollo psicomotor: el constante balanceo genera en los niños mejor equilibrio y mejor control postural, debido a que su cuerpo se va adaptando a nuestro movimiento..
- Los cólicos disminuyen. Llevar al bebé en posición vertical (vientre contra vientre) beneficia mucho a su sistema digestivo, que aún es inmaduro y facilita la expulsión de gases. 
- Son más sociables. El bebé se integra en la vida cotidiana, participando en lo que el adulto hace;  en los paseos y charlas. 
Beneficios para los papás y mamás porteadores
Este método de llevar a los bebés muy pegaditos al cuerpo de los papás es muy práctico porque nos deja las manos libres para poder hacer cualquier cosa. Los fulares y mochilas portabebés reparten muy bien el peso en la espalda, por lo que estaremos cómodos y, al mismo tiempo, nos permite descansar los brazos.
1. Fortalece los vínculos. El contacto continuo favorece una relación muy especial entre el bebé y la madre, ya que la cercanía del recién nacido provoca la secreción de una serie de hormonas, como la oxitocina y la prolactina. Además, previene la depresión posparto, ya que el contacto directo aumenta el nivel de otras hormonas, como lasendorfinas.
2. Aporta seguridad. Los porteadores que llevan a sus bebés pegados a sus cuerpos se sienten más seguros y confiados porque serán capaces de reconocer más rápidamente las señales del bebé e identificarlas (sueño, hambre, cansancio...).
3. Beneficia la lactancia materna. Llevar al bebé cerca provoca que la madre segregue oxitocina, lo que favorece la subida de la leche y un buen establecimiento de la lactancia materna.  
4. Tonifica los músculos de la espalda. El peso total del niño está sostenido por elportabebés, y se reparte por toda nuestra espalda. De esta manera, nuestro cuerpo se va adaptando progresivamente al peso del bebé, lo que contribuye a fortalecer nuestra musculatura y a tener un mejor control postural. Con todo esto, prevenimos los posibles dolores de espalda provocados por coger a los niños en brazos, ya que usamos solo un brazo y forzamos posturas incorrectas para nuestra espalda.
Portear al bebé es bueno para su desarrollo fisiológico 
- Estimula todos los sentidos del niño
- Refuerza la relación entre padres e hijos
- Supone menos carga para los padres
- Aumenta la libertad de movimiento para la familia
- Soporta al bebé con toda la seguridad y confianza que necesita
Posición correcta para el bebé
1. Sostén: el bebé es llevado como un vendaje contra el cuerpo del portador.
2. Espalda: la columna vertebral del niño está recta y el niño erguido. Para mantener esta correcta postura, el bebé irá siempre mirando al portador, ya que si mira hacia fuera no mantenemos una buena postura de la espalda.
3. Piernas: deben estar flexionadas abiertas a 90º. Favoreciendo la posición de ranita para rodear al portador. Las rodillas deberán estar más altas que el culito del bebé.
4. Cabeza: si es muy bebé y aún no la sujeta, deberemos subir más las piernas y usaremos portabebés que cubran la cabeza.
Niveles de soporte
Recién nacidos (0-3 meses): deberán estar sujetos hasta la cabeza, suavente contra el pecho del portador.
Bebés mayores (3-8 meses): irá sujeto hasta el cuello
Niños (8 meses en adelante): irán sujetos hasta el hombro.
Debemos tener en cuenta que tenemos que estar cómodos los dos, tanto el bebé como el portador. No hay ningún portabebés perfecto, hay que elegir el que mantenga al bebé en la buena postura (ranita) y que a nosotros nos resulte cómodo.

viernes, 15 de abril de 2016

Cómo preparar a los niños para la llegada de un hermanito

Cuando ya tienes un hijo y descubres que estás embarazada, sabes muy bien qué es lo que eso representa en tu vida, pero lo que la mayoría de las madres no se dan cuenta es realmente lo que un hermano va a representar para la vida del primogénito de la familia.
Tal vez cuando eras pequeña, hayas vivido una situación similar pero seguro que no te acordarás. Yo, como primogénita, no me acuerdo, aunque creo que no debe ser muy agradable el tener que 'renunciar a la corona'.
Se debe preparar a los niños para todo
Se debe preparar a los niños para todo. Creo que con el diálogo se puede hacerlo, aparte de solucionar muchas situaciones difíciles o complicadas de la vida. Nada como una buena charla paraexplicar al primogénito que la familia va a tener un nuevo integrante. Prepara a tu hijo para la llegada del hermano:
- Dar con alegría la feliz noticia y comunicar al niño que, próximamente, va a tener un hermanito. El tono así como la forma de hacerlo dependerá mucho de la edad que tenga tu hijo. Si es muy pequeño, lo mejor es decirle que tu barriga va crecer porque allí está creciendo un hermanito para él. A los niños más mayores, ya capaces de comprender muchas cosas, lo mejor es implicarles y convencerles de las innúmeras ventajas que es tener un hermano.
- Estimular al niño a colaborar. Pedirle que cante o que hable con su hermano que aún está dentro de tu barriga, para que el bebé vaya conociendo su voz y sus gustos. Además, hágale partícipe del crecimiento del feto. Ensénale la foto (ecografía) del su pequeño hermano, pide su ayuda para elegir el nombre de bebé, para comprar su ropita o decorar su habitación. Es aconsejable también que oriente a tu hijo para que se compre un regalo a su hermanito.
- Los celos son inevitables, pero se puede aligerarlo transmitiendo aún más afecto y seguridad al primogénito. Busca que su vida siga la misma de siempre. Conserva el hábito de acompañarle al parque, de contarle cuentos, y por ningún motivo, debes recriminarlo cuando tenga un "ataque" de celos. No te olvides de que la llegada de un hermano es un cambio duro para él y que el bebé que esperas vendrá a sumar y no a restar.

jueves, 14 de abril de 2016

El bebé

"Puede considerarse a los bebés como la materia sin refinar de una personalidad.  Cada uno de ellos nace con un programa genético y con una variedad personal propria. Se trata de un cuerpo programado para desarollarse en algunos direcciones,  pero de ninguna manera ha de considerarse que se trata de un programa invariable. Se puede pensar en el bebé como un proyecto interactivo que no puede desarrollarse por sí solo."
" Aunque el bebé es una criatura inmadura en muchos aspectos,  sus células están programadas  para poder llegar a desarollarse una vida compleja

miércoles, 13 de abril de 2016

Viene un hermanito

Dar la noticia de la llegada de un hermano a un niño de dos a tres años puede ser fácil, pero también frustrante.
Los padres nos planteamos preguntas del tipo: ¿Cuándo y cómo decírselo para que lo entienda y no se sienta destronado? ¿Qué hacer para que no tenga celos del bebé? Conocer las respuestas nos será de gran utilidad.
No sirve de nada contárselo muy pronto porque es muy pequeño para entender algo que no sea tangible. Tampoco es adecuado esperar hasta el último momento, porque al ver los cambios imaginará todo tipo de elucubraciones. Lo mejor es contárselo entre el cuarto y quinto mes de embarazo.
Quizás pensemos que una vez dicho, problema resuelto. Pero no es así, a partir de ese momento se sucederán innumerables retahílas de porqués encaminados a saciar su curiosidad. Los especialistas aconsejan dar respuestas claras, sencillas y firmes, olvidarse de la cigüeña y analogías del estilo.

Los celos son normales
Aunque el niño oiga que nada va a cambiar con la llegada del hermanito y que papá y mamá le van a seguir queriendo igual, su miedo a lo desconocido, a esa reorganización total de la familia provoca celos. Es una reacción natural ante una situación de pérdida de poder, de atención y de amor (o por lo menos así lo cree él).
No hay que preocuparse en exceso: en la mayoría de los casos, los celos no son ni tan graves ni tan duraderos como los padres pensamos. Es la forma que tiene el pequeño de expresar sus sentimientos por los cambios, y lo habitual es que desaparezcan cuando se acostumbre a ellos. Pero de momento, piensa que ese intruso ha llegado para sustituirle. Este sentimiento es normal y necesario: un niño que no expresa ningún tipo de celo, por pequeño que sea, puede que esté escondiendo algún otro problema.
El niño pasará por tres etapas antes de acoger a su nuevo hermano:
Protesta. Es la etapa inicial. El pequeño utilizará todo lo que tenga a mano para recuperar esa atención de los padres que antes conseguía sin ningún esfuerzo.Desesperación. Ante la falta de respuesta a sus demandas (su hermano sigue en casa) se desespera y puede mostrar cierta ansiedad.Adaptación. Por fin, el pequeño se resigna y poco a poco se va acostumbrando a la nueva situación.

Cómo se manifiesta el hermano mayorEl comportamiento:Muchos usan la desobediencia, el llanto o el incordio al hermano (le quitan el chupete, le empujan...) para llamar la atención. Estas reacciones son una especie de castigo al 'nuevo' y a sus propios padres.Pueden volverse más retraídos o tímidos: el pequeño evita el contacto con otros niños o adultos y prefiere jugar él solo. Tanto cambio le hace sentir inseguro.Distintas formas de regresión: pide de nuevo el chupete si ya lo había dejado, habla peor o vuelve a hacerse pis. Cree que si es como antes de que naciera el hermanito, todo volverá a la normalidad.La alimentación: adaptarse de golpe a la llegada de un hermano es estresante. Y ese nerviosismo causa en ocasiones trastornos de su conducta alimentaria. Puede mostrarse totalmente inapetente o comer con un ansia inusitada. En realidad no es más que otra llamada de atención, pero suele resultar más alarmante para los padres. Por suerte, este tipo de conducta no suele prolongarse en el tiempo.El sueño: es muy común que el estrés altere su sueño. Puede tardar en dormirse, despertarse en mitad de la noche con pesadillas o levantarse mucho antes que de costumbre. En cuanto el pequeño se adapte a la nueva rutina y a la presencia de un nuevo miembro en la familia, lo normal es que estos problemas desaparezcan solos.

Cómo reducir sus efectos
Aunque se trate de una situación transitoria, lo cierto es que los celos pueden traer de cabeza a más de un padre. Manejarlos bien ayudará al niño a adaptarse más rápido y mejor a la nueva situación.
Es fundamental no ridiculizar los sentimientos del pequeño para no hacerle sentir que ya no nos preocupamos por sus cosas. Para él son muchos cambios de pronto, hay que darle tiempo para que los vaya asimilando.Habrá que mantener en lo posible sus rutinas leerle un cuento antes de dormir o salir al parque el sábado por la mañana si es lo que venía haciendo antes de la llegada del hermano.Será bueno ignorar sus malos comportamientos (no premiar esas llamadas de atención con nuestra preocupación o enfado) y alabar su conducta cuando nos ayude a su manera con las tareas del cuidado del hermano menor.Hay que sacar tiempo para dedicárselo en exclusiva (cantarle una canción mientras hacemos recados no cuenta).Explicarle que papá y mamá le quieren exactamente igual que antes aunque no puedan dedicarle todo su tiempo. Usa ejemplos cotidianos: si el niño tiene dos juguetes preferidos, un oso de peluche y una pelota, se le puede preguntar si cuando juega con el oso quiere decir que ya no quiere la pelota o al contrario.

jueves, 7 de abril de 2016

¿Por qué es tan importante?

Al introducir la fruta en su dieta, tu hijo se familiariza con otros sabores y su organismo se prepara para tolerar mejor otros alimentos diferentes a la leche.

Las frutas, además, le aportan vitaminas, sobre todo vitamina C y betacarotenos (presentes en las de color naranja o rojo), que ayudan a mejorar las defensas del bebé.

También contienen mucha agua y fibra, que mejora el tránsito intestinal. Por ejemplo, la naranja es estupenda para combatir el estreñimiento: si tu bebé tiene este problema, puedes añadir a su papilla más naranja y pera y menos plátano y manzana.

Y, al contrario, si tiene diarrea, prepárale el puré sólo con manzana y plátano.

Debe seguir tomando leche

No obstante, según pasen las semanas recuerda que “al introducir nuevos alimentos en la dieta del bebé tiende a reducirse la cantidad de leche, por eso conviene que algunos días le sigas dando purés de frutas con una base de leche o, más adelante, de yogur”, dice la asesora.

Siguiendo estas pautas, los purés de frutas que le prepares serán los mejores para tu bebé. Y no olvides la opción de los tarritos: mantienen las propiedades nutricionales, no llevan conservantes y son muy prácticos si salís al campo, le das de merendar en el parque...

En definitiva, no puedes privar a tu hijo de las frutas, que son una fuente excelente de vitaminas. Eso sí, deberás tener mucha paciencia hasta que las acepte; piensa que su sabor es totalmente diferente al de la leche.


miércoles, 6 de abril de 2016

¿Qué hago si no le gusta?

¿Has añadido a la papilla de frutas leche templada (materna o de fórmula) e incluso así tu pequeño se niega a tomarla? Existen algunos trucos que puedes poner en práctica:

Cocer la fruta

Al principio, si el niño rechaza la papilla una medida eficaz puede ser cocer ligeramente las frutas para facilitar su introducción y luego ir aumentando la cantidad de fruta fresca de una manera progresiva.

Por ejemplo: cocina al vapor media manzana pelada durante unos cuatro minutos a fuego medio, tritúrala con 60 ml de leche templada y ofrécesela al niño. Al día siguiente haz el puré con un cuarto de manzana cocida y un trozo de manzana cruda, y al siguiente añade más cantidad de fruta cruda y menos de fruta cocida.

Actúa así hasta lograr que el niño se acostumbre al sabor de la papilla elaborada totalmente con fruta fresca, porque al cocer este alimento se pierden vitaminas.

No debemos olvidar que “el objetivo es introducir un buen aporte vitamínico en su dieta a través de la fruta fresca”, explica la nutricionista Anabel Fernández.

Diluirla con más leche

Otro truco que funciona si el niño rechaza el puré de frutas es aumentar la cantidad de leche y hacer una papilla diluida. Así la aceptará mejor porque el sabor de la leche predominará sobre el de la fruta.

Y una vez que la tome bien, ve aumentando la cantidad de esta última y reduciendo la de leche.

Mezclar con cereales

Prueba a añadir un cacito de los cereales que tome el niño (cerciórate de que no llevan gluten si aún no lo toma). De todas formas el objetivo es que el peque se acostumbre al sabor natural de las frutas; si utilizas este truco, reduce poco a poco la cantidad de cereales en la papilla hasta que el puré sea sólo de frutas.


martes, 5 de abril de 2016

Cómo introducir la fruta en su dieta

Si comienzas dándosela en puré

Para comenzar a darle la fruta en puré debes tener en cuenta una norma básica: ofrecerle papilla de una sola fruta y, si la tolera bien durante tres o cuatro días, incorporar otra diferente.

¿Por qué? Porque si mezclas varias frutas y alguna de ellas le provoca alguna reacción adversa (alergia o intolerancia), no podrás saber cuál de ellas es.

¿Cómo logro que la acepte?

Un secreto para que estas papillas sean bien aceptadas es ponerles una base de leche (materna o de fórmula), ya que se trata de un alimento bien conocido por el pequeño. Y si es leche templada, mucho mejor.

“El rechazo al puré de frutas suele darse porque la primera papilla que se ofrece al bebé es una mezcla de zumo de naranja con manzana, pera y plátano.

Y algunos niños que están acostumbrados únicamente al sabor de la leche, un alimento líquido, templado y neutro tirando a dulce, reaccionan con desagrado al ser sorprendidos con un alimento frío, ácido y totalmente desconocido. Para evitar este choque se puede poner un poco de leche templada en el puré de fruta”, aconseja la nutricionista.

Cuáles y en qué cantidad

Conviene comenzar con la manzana o la pera, frutas de sabor suave y dulce, y luego ir incorporando el resto, como el plátano, la naranja... (ya sabes, de una en una y de forma paulatina). Cuando las haya aceptado puedes preparar la papilla con otras frutas: uvas, sandía, ciruela, cerezas...

Las que debes evitar ahora son el kiwi, las fresas, el melocotón y el albaricoque, las frutas del bosque y las tropicales, porque pueden producir alergia. En todo caso, a la hora de comprar las frutas escógelas maduras, en su punto justo (ni muy verdes ni muy pasadas) y utilízalas desechando el corazón y la piel.

Por otra parte, tan importante como elegir con atención los componentes de sus primeras papillas de frutas es tener una actitud adecuada a la hora de ofrecérselas al bebé: procura que tu hijo te vea alegre y confiada y no muestres enfado si al principio se niega a probarlas, porque si te nota intranquila o con dudas será más fácil que rechace el nuevo alimento.

Y en cuanto a la cantidad que debe tomar, ten en cuenta lo que acepta y no te desesperes si no se lo come todo: ve poco a poco. Si tienes paciencia al final se acostumbrará al nuevo sabor y la nueva textura y se comerá todo con gusto.


lunes, 4 de abril de 2016

Sentarse

SentarseEl sentarse por sí mismo le da a tu bebé una nueva perspectiva del mundo. Una vez que ha fortalecido los músculos de su cuello y brazos lo suficiente para mantenerse erguido y ha aprendido dónde colocar sus piernitas para no tropezarse, es sólo cuestión de tiempo hasta que empiece a gatear, pararse ycaminar.
Cuándo comienzaTu bebé probablemente empezará a sentarse por sí solo entre los 4 y 7 meses. Éste es también el periodo en que aprenderá a darse la vuelta cuando está echado en el suelo y a mantener erguida la cabeza.

A los 8 meses, la mayoría de los bebés pueden sentarse bien sin apoyo durante varios minutos. (Incluso los bebés que dominan la posición de sentados acaban desplomándose, normalmente porque pierden interés en mantenerse erguidos).
Cómo se desarrollaEs cierto que puedes poner y sujetar a tu bebé en posición sentada casi desde el primer día. Pero no se sentará de verdad y por sí mismo hasta que adquiera control de la cabeza. Hacia los 4 meses comienzan a fortalecerse rápidamente los músculos del cuello y la cabeza, y el bebé los empleará para elevarla y mantenerla erguida mientras está acostado sobre su panza.

Lo siguiente que hará es aprender a apoyarse en sus brazos y a separar el pecho del piso, como una especie de miniflexión. A los 5 meses ya puede ser capaz de estar sentado un rato por sí solo, aunque es recomendable que tú estés cerca para ayudarlo. También es recomendable que lo rodees con almohadas para amortiguar una posible caída.

Pronto tu bebé aprenderá a mantener el equilibrio mientras está sentado extendiendo hacia adelante uno o los dos bracitos y apoyándose en ellos. Para los 7 meses, probablemente podrá sentarse sin apoyo (lo que liberará sus manos para explorar el entorno) y aprenderá a girarse para alcanzar los objetos mientras está sentado.

Quizás en este momento sepa ya utilizar los brazos para impulsarse cuando está tumbado sobre su panza y sentarse. Para los 8 meses, lo más probable es que se siente perfectamente sin ningún apoyo.
Qué viene despuésTe puedes imaginar qué ocurre luego de que tu bebé aprende a impulsarse hacia adelante desde la posición de sentado y a mantener el equilibrio sobre sus manos y rodillas. Puede aprender a moverse para adelante (o para atrás) a "cuatro patas" a partir de los 6 ó 7 meses, y a gatear a los 10. A esta edad tu niño ya tiene mucha movilidad y mucha curiosidad, por lo que es muy importante que la casa esté a prueba de niños.

Muchos pediatras recomiendan esperar hasta que el bebé se pueda sentar sin demasiado apoyo para empezar a darle alimentos sólidos.
Tu papelElevar la cabeza y el pecho de tu bebé lo ayudan a fortalecer los músculos del cuello y a desarrollar el control necesario en la cabeza para estar sentado. Le puedes ayudar animándolo a que juegue boca abajo en el piso y llamándolo para que mire hacia arriba.

También puedes mostrarle un juguete sonoro o un espejo cuando está en esa posición para que alce la cabecita; estos objetos, además, sirven para comprobar que su oído y su vistaestán bien.

Una vez que tu bebé se sienta cómodo y seguro estando sentado, coloca juguetes y otros objetos cerca de él —aunque fuera de su alcance— en los que pueda concentrar su atención mientras aprende a mantener el equilibrio con la ayuda de sus brazos.

Como siempre, y especialmente mientras aprende a sentarse, asegúrate de estar cerca de él por si se cae o bien, por si quiere mostrarte sus nuevas habilidades.
Cuándo preocuparseSi ves que tu bebé no es capaz de mantener erguida la cabeza para los 6 meses y todavía no ha aprendido a mantenerse derecho apoyándose en sus brazos, conversa de ello con su pediatra la próxima vez que lo visites.

Los bebés se desarrollan a su propio ritmo, algunos más rápido que otros, pero el control de la cabeza es esencial para poder sentarse independientemente. Y sentarse es fundamental para aprender a gatear, a pararse y a caminar.

Ten en cuenta que los bebés prematuros pueden llegar a estos hitos o momentos claves del desarrollo meses más tarde que los nacidos a término


domingo, 3 de abril de 2016

¿Podrá la dentición de mi bebé afectar a la lactancia?

Buena pregunta! Muchas mamás planean amamantar a sus bebés "solo hasta que le salgan los dientes", y luego se dan cuenta de que seguir dando el pecho durante esta etapa del desarrollo infantil es más fácil de lo que se imaginaban.

La experiencia de la dentición es diferente para cada bebé. Para algunos la incomodidad es tan insignificante que sólo te das cuenta de que le están saliendo los dientes cuando se empiezan a asomar las primeras puntitas blancas en sus encías. A otros se les hinchan tanto las encías que les molesta mucho el dolor, el cual parece aumentar cuando succionan. Sin embargo, la mayoría de los bebés siguen tomando el pecho a lo largo de este periodo doloroso, simplemente porque no sólo es su alimento, sino que es también algo muy reconfortante para ellos.

Si tu bebé deja de tomar el pecho temporalmente (conocido como una huelga de lactancia), esto normalmente sólo durará un par de días. Durante la "huelga", sigue ofreciéndole el pecho a tu bebé siempre que notes que tiene hambre. Si no lo acepta, extráete leche para seguir estimulando tu producción. Si tu bebé tampoco quiere tomar un biberón, aliméntalo con un vasito para bebés.

La dentición también podría interferir con la lactancia si tu bebé empieza a usar tus pechos como un "juguete para morder". A veces la reacción de espanto de la madre es lo suficiente para que el bebé no la vuelva a morder. Si no, fíjate bien cuando tu bebé suelte por un instante el pezón (tiene que hacerlo antes de morderte), y coloca tu dedo entre su boquita y el pezón.

Otra forma de evitar que te muerda es masajeando sus encías con tu dedo antes de darle el pecho. Si lo sigue haciendo, quítale el pecho y dile firmemente "¡no muerdas!". Como los bebés a menudo empiezan a morder cuando ya se han saciado, esto podría indicar que ya ha terminado de comer. Pero si no crees que ha comido lo suficiente, espera al menos unos 15 minutos antes de seguir alimentándolo. Con el tiempo entenderá el mensaje.

Asegúrate de tener varios juguetes para morder a la mano. Los que se enfrían en el refrigerador son un gran alivio para las encías del bebé.

Si de cualquier modo te está costando solucionar el problema de las mordidas, consulta al pediatra de tu niño o a una asesora de lactancia. Con paciencia y apoyo, sobrevivirás a la dentición de tu bebé.


Cuánta leche debe tomar un bebé de 12 meses?

En ocasiones tu bebé pasará por una época de rápido crecimiento y sentirá más hambre. Si durante el desarrollo de tu pequeño tienes alguna ...